algunos conceptos.
Creo que hay un punto que ha tocado Alejandro y que deberíamos reflexionar.
Si tomamos como ejemplo las privatizaciones de electricidad y las comparamos y la
comparamos con las privatizaciones de telecomunicaciones vamos a ver una diferencia muy
clara desde el principio. En electricidad no se privatizó todo a una sola mano, sino que se
privatizó por sectores y por rubros de negocios.
Entonces, se privatizó, por ejemplo, la generación para unos, la distribución para otros y la
propia distribución, por ejemplo en Lima, se dio a 2 empresas diferentes. De manera que el
público por lo menos tiene la opción de comparar los precios de un lado a otro si es que se diera
competencia.
Cuando se trata de invertir en una red de telecomunicaciones como la de Lima en una planta
externa, en equipos y en todo lo que implica poner una infraestructura de telecomunicaciones, la
inversión es tan grande de que cualquier nuevo operador no tiene ventaja ni posibilidad alguna
de competir con el establecido.
Entonces, quien sabe hay un error de privatización intrínseco del cual es que tal vez se debió
privatizar, por ejemplo, la ciudad de Lima en 2 partes como se hizo con la distribución de
energía eléctrica.
En segundo lugar, se dio adicionalmente en esta privatización ventajas competitivas a la empresa
a la cual se le, independientemente que haya sido Telefónica, estoy hablando de la estructura de
la privatización, porque hubiera sido lo mismo con cualquier otra. Se le dio ventajas
competitivas frente a otros y frente a otros posibles servicios. Por ejemplo, la empresa
concesionaria tiene la facultad de usar la misma infraestructura que tenía para telefonía fija y
para centrales, para poner otros servicios lo cual no es permitido, por ejemplo, en otros países.
Entonces, que originan los subsidios cruzados, por ejemplo, en Estados Unidos a la empresa
local no le permiten que sobre la misma infraestructura de telefonía fija coloque o superponga
infraestructura de otros servicios, dígase celular o dígase cable, o dígase beeper, o dígase
cualquier otro servicio.
De manera que los competidores de otros servicios dígase beeper, dígase telefonía celular, dígase
televisión por cable, tienen la seguridad de que el mismo esfuerzo inversionista o de inversión
que van a hacer en esa infraestructura lo va a tener que hacer también el dominante, porque si no
es imposible la competencia.
Por último, la misma estructura de privatización provoca que sea absurda la posibilidad de un
nuevo operador desde términos y desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de
economía de escala, ¿por qué?, porque otro operador que quisiera hacer en Lima un millón de
líneas o 2 millones de líneas tendría que superponer una inversión de una magnitud tal que al
final el usuario terminaría pagándola de todas maneras, porque si la infraestructura de telefónica
ya se pagó o ya se recuperó el competidor tendría que venir en una suerte de subsidio de tal
naturaleza que no podría competir sino después de 10 o 15 años.
Entonces, resulta ya de ese modo imposible digamos de equipara una inversión a la ya existente
que además si bien es cierto que Telefónica ha invertido muchísimo también ya existía una
inversión precedente de años anteriores,
Haciendo una comparación con otros países además hay algunos ejemplos que a mí me parecen
bastante inteligentes. En algunos países algunas privatizaciones se dieron simplemente diciendo
a los competidores: “Señores, le doy la concesión a quién cobre la tarifa más baja y no me
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