Entonces, sí hubo reuniones con las partes involucradas cuando se cayó la operación. El señor PRESIDENTE.— Yo le menciono esto por una razón muy sencilla. Mire, hay dos elementos aquí que a nosotros nos llama la atención y, sobre los cuales, yo quisiera que usted nos dé una respuesta. Cuando la operación se cae, ya se sabía que el Wiese tenía un patrimonio negativo muy superior al que argumentaba, ¿no es cierto? Entonces, mi pregunta es por qué el Estado, decidido a operar la fusión, no recompone la estructura de la participación accionaria del Banco Wiese y licua a los Wiese, como licuó a los Picasso. ¿Por qué eso no ocurre? Y dos, si el Estado hubiera decidido que apoyaría a los Wiese porque no quería figurar con el propietario del Banco Wiese o porque el Sudameris no se asociaría con un banco bajo control del Estado, cosa que gente de Sudameris nos ha dicho que no sería así necesariamente, que ellos no se hubieran opuesto necesariamente a eso. Sí a un banco intervenido, que es distinto para que el Estado hubiera tomado control, pero en fin. (15) Si hubiera sido la decisión de no un banco —digamos— estatizado temporalmente para hacer la transferencia y evaluar cómo hacerlo, ¿por qué el Estado no toma al coberturar, al avalar la operación, por qué no se avala, a su vez, el Estado tomando a la familia Wiese con garantías por el 100% y les deja una boya para que mantengan una presencia externa? ¿Cuál es el negocio del Estado en este terreno y en qué afecta la operación de salvataje? El señor PAREDES LANATTA.— Correcto. Primer punto, como producto de este proceso de fusión, la familia Wiese se ha diluido. En este momento tiene menos del 3% del banco y con acciones prendadas al Estado. Segundo punto, ¿por qué no se licuó totalmente a la familia Wiese? Yo tengo que decir que me reuní con el señor Bertini y el señor Kauffman, y les ofrecí bajar el capital a cero, del banco, y que tomasen el control al día siguiente. El señor Bertini fue el más positivo con respecto a esta operación. Quedaron en consultar con Francia y llamar. Tengo una carta que la adjunto en el file, que es una copia notarial. Si ustedes desean el original, les puedo dejar el original firmaba Remi Kauffman y Eugenio Bertini, dirigida a mi persona, en calidad de jefe de gabinete de asesores, firmada el 3 de junio del año '99, que dice lo siguiente: "De nuestra consideración: Después de nuestras conversaciones, le confirmamos que en ningún caso podrán contemplar el Banco Lima Sudameris y el grupo Sudameris entrar a formar parte del accionariado del Banco Wiese, en caso que éste fuese intervenido." Si uno reduce el capital de una IFI, una institución financiera, a cero, el banco, por definición, por la ley, tiene que ser intervenido. Honestamente, le digo, yo hubiese preferido, en aras de no recibir críticas. Sencillamente, por esa razón así de humana, y de no tener suspicacias que éste hubiese sido el camino. Lo traté de hacer y me di con la sorpresa de esta respuesta. Analizando después, la lógica de la respuesta del grupo Sudameris, me parece bastante lógico porque entraron, tuvieron que asumir el mismo costo, en términos de aportes y capital, el que hubiesen asumido bajo el otro lado, en este momento, los Wiese representan menos de 3%, en vez de cero, ¿no es cierto? Pero entraron sin fricción con la Gerencia, que se hubiese producido en ese momento. Entraron a tomar el control del banco, si se quiere —como se dice— con vaselina. Por un lado. Y eso es muy importante en términos gerenciales. Dos, intervenir un banco tiene un impacto enorme sobre la cartera del banco, de colocaciones del banco. Lo hemos visto, en el caso de todos los bancos intervenidos del Perú. La cartera se deteriora inmediatamente, y creo que el grupo Sudameris no quería dar esa señal en el mercado local, y probablemente en los otros mercados donde se desarrolle. -40-

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