identifiqué en las imágenes.
Cuando llego a Panamá me alojo en el hotel Marriot, hago las llamadas del caso y me decía:
espérate, porque no puedo en este momento. Esperé todo un día, desde el momento en que
llegué. Al día siguiente vuelvo a llamarle y me dice: ya, vamos a encontrarnos en un punto,
me dio una dirección en Panamá, me dirigí llevando 50 mil dólares iniciales, dinero que me
fue entregado primero en efectivo por Alberto Venero.
En un paréntesis, después él me pide que se los devuelva del momento que llega la
repatriación al banco.
Es así que nos encontramos con el señor Huertas, me identifica, y me dice que tenemos que ir
por diferentes lugares, toma un taxi, da varias vueltas, y me indica que tenía el encargo de
tener todas las precauciones de seguridad.
Es que llegamos a un edificio cerca de la Calle 50, un establecimiento conocido en Panamá
Panafoto, un edificio muy cercano al sitio, me ubico en ese sentido porque recuerdo ese
detalle, ingresamos, subimos no recuerdo a qué piso, y era un hotel donde él se encontraba.
Entonces me dice: bueno, tienes el encargo. Al que yo le manifiesto, tengo entendido de que
tenía que entregar al ex asesor o al tío de Alberto concretamente fue mi expresión. Y él me
dice: no, me ha dicho que tú me entregues personalmente.
Realizo el hecho, le entrego y ya me despedí, le dije hoy día en la noche viajo en retorno.
En un siguiente viaje hago un retiro de 100 mil dólares y corro el riesgo de llevarlos
totalmente porque era incómodo para mí tener que estar haciendo viajes continuos, no ocurrió
nada en el trayecto. Y en ese viaje sí logré conocer al ex asesor, pero después de una serie de
esperas y recorriendo direcciones, dando vueltas, y fue en un edificio que quedaba en un lugar
que le llaman Atlapa, cerca del César Park, creo que era en el nivel 12. Al momento de
ingresar vi a una señora canosa que estaba sentada al parecer conversando, no vi con quien
conversaba pero supongo que era el ex asesor, y me indican: no, tienes que ingresar a uno de
los cuartos porque tienes que esperar. Ingreso a uno de los cuartos y llegado el momento me
llama el señor “Pedrito”. Y me dice: ya, te va a recibir.
Es cuando yo salgo, avanzo por el pasadizo, y veo a una persona sentada delgada con una
peluca, que por los rasgos pude identificar de que era el ex asesor. Y estaba hablando por
teléfono, percibí que hacía muchas coordinaciones, y me hizo un gesto de saludo, yo me
quedé parado, estuve un buen rato esperando, terminó de conversar y me dijo: asiento, y qué
novedades.
Le llevé unos periódicos que según Alberto Venero me había indicado que le gustaba mucho
los periódicos chicha, para ver qué titulares salían, el mismo que al momento de sentarme me
dice: bueno, haz comido. No, no he comido. Me invita a comer, hubo muy poco diálogo, se
dedicó básicamente a preguntarme cómo van las cosas por allá. Le dije que la situación estaba
bastante tensa, a lo que él me manifestó: no, todo es un show, está coordinado me dijo.
No hubo comentarios de mayor profundidad, ya que de todas maneras era una persona al
parecer conocida referencialmente, hola Pelayo me dijo cuando recién empezamos a
conversar. Volviendo al tema, no me hizo mayor comentario, ya que presumo yo de que
recién empezaba a conocerme y le dije: bueno, ya el encargo se lo he dado a Pedro, a lo que él
manifiesta: sí, sí, me dijo. Tú cuándo te vas, yo quiero irme mañana mismo a primera hora.
Ah, ya, pero trata de venir cuando antes con el resto. Voy a tratar de hacer lo posible, le dije.
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