El señor SAPAICO.— En su gestión de Presidenta de la Comisión de Defensa, ¿llegó a su
comisión de parte del Ejecutivo normas o decretos de urgencia con carácter de secreto?
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— No, no teníamos que ver
nosotros, nunca nos han enviado y no sé si alguna comisión la han enviado decretos de urgencia,
secretos.
Es más, mi posición públicamente y privadamente ha sido siempre la siguiente. Como quiera que
en el Congreso, porque hay por la naturaleza misma del Congreso donde caben inclusive
posiciones política de extrema izquierda que consideran a la Fuerza Armada, o al Estado
enemigo de las clases obreras o del pueblo puede ser de que personas que conozcan secretos en
base a su ideología las puedan utilizar en contra del Estado mismo.
Entonces, mi posición personal ha sido siempre: "señores, no me cuenten nada, no le den al
Congreso por intermedio mío nada cuyo conocimiento pueda causar daño al país y a la sociedad
peruana, no quiero conocer nada de lo que su conocimiento", porque pienso que todas las cosas
que vienen al Congreso terminan filtrándose, sean de Relaciones Exteriores, de la Defensa
Nacional, del Orden Interno, todo se termina filtrando; entonces, nunca he sido persona proclive
a conocer, salvo que fuera indispensable como me ha pasado a consecuencia de algunos temas
visto, por ejemplo, cuando se trataba de las negociaciones con el Ecuador o cuando se trataba de
las exposiciones sobre la situación del terrorismo, etcétera, he conocido cosas reservadas.
El señor SAPAICO.— Nos referimos exactamente a los decretos de urgencia con carácter de
secreto de compra de armamento, en la que por razones del mismo hecho competían a la
Comisión de Defensa.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— No, discúlpeme, esa es su
opinión, pero no competían a la Comisión de Defensa conocer de las compras secretas de los
institutos armados.
Los institutos armados y la Policía Nacional tienen su oficina de Auditoría Interna y existe el
Sistema Nacional de Control. Y yo debo decirle algo, en las normas del Sistema Nacional de
Control hay una cuestión de principio de buena fe o de formalidad, o de legalidad que se aplica a
todos los actos de la administración. No es que uno vaya y diga: los actos de administración por
sí son sospechosos, no, los actos de administración de acuerdo a lo que establece la ley del
Sistema Nacional de Control son considerados de primera mano válidos y legales.
Si es que hay algún indicio o alguna aseveración de que se ha cometido una irregularidad,
entonces en ese caso se investiga y se ve. Pero no es que yo hubiera tenido que considerar que
toda compra secreta tendría que ser sospechosa de algo irregular, sobre todo existiendo oficinas
de Auditoría Interna en cada instituto armado.
El señor SAPAICO.— No termine la pregunta.
La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (C90-NM).— Pero esto sabe que se la digo
porque yo he sufrido algo y permítame esta licencia, señor Presidente, he padecido desde el mes
de setiembre del año pasado hasta hace no menos de un mes un vía crusis de personas que
consideraban que como Presidenta de la Comisión de Defensa yo tenía que saber del tráfico de
armas, y me han querido involucrar en el tema del tráfico de armas de la guerrilla Colombiana y
he estado inclusive con un pedido de levantamiento de inmunidad. ¿Por qué? Porque la opinión
pública decía, claro, la señora Chávez como Presidenta de la Comisión de Defensa tuvo que
conocer de las compras de armas y seguro que participó en ellas, y no es así. Yo no sé en qué
momento, qué presidente de Comisión de Defensa del Congreso de la República, si el de ahora o
los anteriores a mí han tenido que conocer de las compras de armas de la Fuerza Armada, y le
aseguro que si yo hubiera tenido que conocer eso, lo hubieran tenido que conocer todos los
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