44 Alfonso W. Quiroz latinoamericano.15 En ese sentido, la corrupción podría facilitar el funcionamiento de redes de patronazgo para suministrar ganancias sociales y políticas. Semejante escenario sería aplicable a grupos relativamente marginados como, por ejemplo, la élite criolla colonial que compró puestos de autoridad influyentes y se dedicó al contrabando, con lo que redujo potenciales conflictos con las autoridades.16 Un corolario a los enfoques culturalistas es aquella postura según la cual la corrupción está determinada culturalmente. Así, la cultura por sí sola explicaría las diferencias en los niveles de corrupci��n existentes alrededor del mundo. De este modo, las regiones católicas meridionales, en comparación con el norte protestante, se distinguirían por tener grados de corrupción más altos. La solución propuesta —emprender el «cambio cultural»— es ciertamente más difícil y controversial que dedicarse a efectuar reformas institucionales urgentes.17 Estas nuevas versiones del determinismo cultural no logran explicar los intereses y factores institucionales que yacen en el centro de las causas y consecuencias de la corrupción. Entre las décadas de 1960 y 1980, ciertos politólogos y diseñadores de políticas de relaciones internacionales también consideraban, en el contexto de la Guerra Fría, que la corrupción en Latinoamérica era un mal menor, es decir, un hecho inevitable de la «política real» o de la «política habitual». La persistencia de la corrupción era aceptada condescendientemente como algo inherente a los sistemas políticos menos desarrollados, juntamente con nociones confusas acerca de sus posibles beneficios en la distribución del ingreso.18 15. Roniger, Luis y Ayşe Güneş-Ayata (eds.). Democracy, Clientelism, and Civil Society. Boulder, Col.: Lynne Rienner, 1994, cap. 1; y Vargas Llosa, Álvaro. Liberty for Latin America: How to Undo Five Hundred Years of State Oppression. Nueva York: Farrar, Straus and Giroux, 2005, p. 194. Para el examen detallado de las conexiones estructurales entre clientelismo y corrupción, véase Kawata, Junichi (ed.). Comparing Political Corruption and Clientelism. Aldershot, Hampshire: Ashgate, 2006, caps. 1 y 8. 16. Waquet, Jean-Claude. Corruption: Ethics and Power…, p. 191; Andrien, Kenneth. Crisis and Decline: The Viceroyalty of Peru in the Seventeenth Century. Albuquerque: University of New Mexico Press, 1985, p. 128; y Burkholder, Mark y Lyman Johnson. Colonial Latin America. 5.ª ed. Nueva York: Oxford University Press, 2004, p. 92. 17. Lipset, Seymour Martin y Gabriel Salman Lenz. «Corruption, Culture, and Markets». En Harrison, Lawrence y Samuel Huntington (eds.). Culture Matters: How Values Shape Human Progress. Nueva York: Basic Books, 2000, pp. 112-124; y Vargas Llosa, Álvaro. Ob. cit., pp. 193-196. 18. Para un análisis de cómo la realpolitik de la Guerra Fría condonaba la corrupción de los dictadores aliados, así como una crítica a la idea de que la corrupción «suaviza las rigideces»,

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