Entonces, el establecido no tiene ningún problema y el nuevo tiene que sufrir las consecuencias; o sea, la competencia es para los que entraron, no para los que ya estaban. Yo lo veo así. Entonces, realmente los que entran y quieren buscar un espacio, entre ellos se han matado, se han venido matando, pero los que ya estaban no han tenido ningún problema. Bueno, no sé si son, pido disculpas nuevamente, un poco ideas desordenadas. Yo no había previsto venir a esta reunión, lo hago con todo gusto, lo siento también como una obligación. Agradezco muchísimo la invitación, pero disculpen un poco el desorden de lo que he dicho debido a la poca preparación que he tenido. El señor URIARTE, Hugo.— Muchas gracias, ingeniero Raggio, por sus valiosas opiniones. En realidad demuestran que usted tiene un gran conocimiento del sector y nos gustaría contar con su apoyo en el futuro para seguir profundizando en este tema. ¿Qué nos podría decir el señor Rubini, respecto a su experiencia. El señor RUBINI, Carlos.— Yo, de repente quisiera abundar un poquito más en lo que ha dicho Alejandro así como Salvador. No soy tan político en el sentido de mi speach. Yo me baso en cosas más factuales. Me voy a referir a varios temas. El primero es la competencia desleal que existe con relación a los teléfonos móviles, fijos, etcétera. Lo que dijo Salvador es correcto y existe un estudio de KPMG que se presentó al OSIPTEL en su debida oportunidad, eso fue hace como 4 ó 5 años atrás que lo realizó Bellsouth, en el cual se demuestra que los operadores que entran al mercado que solamente tienen alguna o trabajan en alguna de las áreas de comunicaciones versus los que trabajan en todas las áreas, tienen una severa disminución o limitación en su posibilidad de competencia y necesariamente el que trabaja en todas las áreas; me refiero a móvil, fijo, cable, buscapersonas, Internet, satélite, etcétera; versus el que solamente trabaja en buscapersonas o el que solamente trabaja en móvil o el que solamente trabaja en fijo. Esos que solamente trabajan en uno versus el que trabaja en conjunto lo mata. Está demostrado en el estudio de KPMG, lo tiene el OSIPTEL y es público. Entonces, evidentemente yo coincido con Salvador en el sentido de que la privatización se manejó mal desde un principio y que nunca debió haberse dado a un solo operador la potestad de manejar todas las áreas de comunicaciones del país. Eso me parece gravísimo y sobre este tema me parece más grave aun lo que se hizo que es que se pagaran 2 mil 2 millones de dólares cuando el más cercano competidor creo que fue Bellsouth que ofreció 890 millones de dólares; o sea, que hubo una diferencia saltante de dinero entre lo que ofrecía uno y lo que ofrecía el otro. Definitivamente la gente de Bellsouth no creo que sea loca y los otros que se presentaron tampoco creo que sean locos; entonces, alguien tiene que haber hecho las cosas demasiado bien o demasiado mal. Y sobre esto, yo podría decir lo siguiente: De los 2 mil 2 millones que se pactaron en la venta de la concesión, 640 millones eran de reinversión para la misma Telefónica; o sea, que en realidad tenía que invertir un mil 362 millones de dólares. De esos un mil 362 millones de dólares 500 millones de dólares representaban 100 millones de dólares anuales que sacaba Telefónica del Perú como pago por el *Notehow* lo sacaba antes de impuestos; o sea, como gasto corriente directo a España. O sea, en 5 años fueron 500 millones de dólares, lo que querría decir que sobraban 862 millones -5-

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