otros procesos y que eso era más fácil hacerlo en esa posición. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted tiene una relación con Sudameris en ese momento? El señor GRAÑA.— No, hubo no especialmente con Sudameris, hubo dos o tres conversaciones con dos o tres bancos, inclusive del exterior, pero ninguno se llegó a concretar, ni mucho menos en ningún momento llegó a ver una negociación, estaba muy lejos todavía, pero esa fue la intención y se consideró que era mejor que hubiera una persona, digamos, que pudiera negociar imparcialmente por decirlo así. El señor PRESIDENTE.— Cuál es su reacción, señor Graña frente a la capitalización de acreencias y el aporte de Cofide que lo colocan con el ochentiseis y medio por ciento de participación accionaria, mientras Graña y Montero Inversiones disminuye su participación del cuatro y pico a menos del 1%, ¿qué lectura tiene usted de esta operación y cómo termina usted en el directorio luego de esta operación como una representación donde casi lo habían licuado ya, al 0.8; 0.9% del accionariado? El señor GRAÑA.— La primera lectura como usted dice, aunque no quería ser interpretaciones aquí, es que nos sentimos que fue una posición muy dura de Cofide con los accionistas, fue una posición de licuarlos y cargar todo lo que eran se consideraban cartera pesada en ese momento, que no se permitió ni siquiera discutir, ni siquiera revisar y discutir y llegar a un número que pudiera ser más aceptable y que no resultáramos tan licuados. Por lo tanto, en resumen, creo que esa es la sensación que tendríamos como accionistas si fue una posición muy dura; sin embargo, hubo algunos que reconocimos que era el salvamento, era el encontrar el socio que habíamos venido buscando en el exterior, lo encontramos en Cofide, era un socio que se necesitaba entrara un socio. Las cifras podían ser discutidas, pero el hecho era salvador para el banco y por eso cuando Cofide mandó una carta dando la solución a pesar de que las cifras podrían no gustarnos, nosotros decidimos aportar y volver a creer en el banco y ayudar al banco y capitalizamos eso. Quiero recordar también, que antes había dicho, cuando el segundo aumento de capital, nosotros teníamos un depósito de 1 millón y medio de dólares. El señor PRESIDENTE.— En el 98. El señor GRAÑA.— En el 98. Ese depósito lo hicimos pocos días antes, lo habíamos hecho — no recuerdo— 15 ó 30 días antes para ayudar precisamente al banco a los problemas serios de liquidez que tenía, arriesgando mucho como ustedes comprenderán ese depósito. Si en ese momento, en vez la solución así hubiera venido una intervención hubiéramos perdido completo, pero creíamos que el banco no estaba tan mal y creíamos que se podía salvar y queríamos ayudar y por eso lo hicimos; y luego, unos días después cuando Cofide nos pidió que capitalizáramos, era simplemente decir como hemos dicho en esta carta que aquí les tengo, del millón y medio tomen 240 para el aumento de capital, con lo cual llego a la última parte de la pregunta, asumo que este gesto igual que el del señor Michael que también hizo un aporte de capital, significó que los representantes de Cofide o la Superintendencia con Cofide fueron, nos pidieran que nos quedáramos dos de los antiguos directores, que inclusive que habríamos sido en nuestro caso, habíamos sido un socio muy minoritario y muy fuera del todo el manejo del banco. El señor PRESIDENTE.— Usted se queda en el directorio por pedido de Cofide. En este proceso, en este pedido de noviembre, diciembre su período más álgido, el período en que finalmente se produce la intervención. Un mes antes de la intervención en noviembre, el Banco de la Nación hace un depósito de 220 millones de dólares en el Banco Latino. Esto fue producto de una conversación con el directorio, alguien gestionó el manejo de una -19-

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