Aeroméxico nunca llegó a tener más del 49% hasta esta fecha, hasta el 27 de octubre del 97 en el
que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones suscribe un convenio de estabilidad jurídica
y lo suscribe en base a instrucciones que le da la COPRI a ellos, permitiéndoles que ese 49% que
antes era el tope para Aeroperú se pueda elevar hasta el 70%.
Es un beneficio adicional que les dieron posterior, que no estuvieron en las bases y que fue un
hecho preliminar al que voy a relatar a continuación.
Debido a la situación económica caótica en lo financiero y en lo económico que estaba
Aeroperú, Aerovías México celebra un convenio con una empresa americana Delta Airline con
la finalidad de que Aeroméxico aporte 15 millones de dólares en efectivo y Delta Airline 50.
De esa manera se reestructura el patrimonio de Aeroperú y el 35% de las acciones las iba a tener
Aeroméxico y un 35% esta empresa americana, de tal manera que la suma de las dos llegaba al
70% que ya le había permitido anteriormente el Ministerio de Transportes y Comunicaciones
mantener como capital extranjero.
Lo cierto, señor, es que, en el caso de Aerovías México, según una carta que se recibió del señor
Juan Herrera *Terrer* que era el secretario general del CONITE, y eso está en la página 65,
informa de que Aeroméxico jamás hizo el aporte de los 15 millones de dólares y después hay un
informe de la Sociedad de Auditoría Gutiérrez Urbano donde corroboran ese hecho.
Respecto a los aportes de Delta Airline, en el informe presentado por la Sociedad de Auditoría
Gutiérrez Urbano, presenta una serie de cuestionamientos a la ejecución del mismo.
Si bien es cierto, American Airlines sí hizo el aporte de 50 millones de dólares, lo cierto, señor,
es que, más o menos, alrededor de 25 millones de dólares fue utilizado para pagar las deudas que
Aeroperú le tenía a Aeroméxico y hay una transferencia de aproximadamente 10 millones de
dólares que fueron remitidos a Miami, a través del Banco de Crédito, cuyo destino o cuyo uso
final se desconoce y sobre lo cual no fue informado los auditores en su oportunidad.
Vinculado a estos dos hechos se encuentra, señor, que como consecuencia de la suscripción de
estos dos convenios de estabilidad jurídica, tenemos información de que, nuevamente se
capitalizaron y se emitieron acciones por el equivalente de 65 millones de dólares, no obstante
que los 15 millones de dólares que Aeroperú ofreció aportar, jamás los hizo efectivo.
Entonces, se habrían emitido un equivalente de 15 millones de dólares en acciones que jamás
constituyeron aporte porque no se dieron.
Para terminar, señor, respecto a las deficiencias en la gestión de los inversionistas extranjeros,
hay un informe de la Sociedad de Auditoría Gutiérrez Urbano y hay un informe preliminar de la
Sociedad de Auditoría *Hansel Hall*, correspondiente al 31 de diciembre del 98, donde ellos
manifiestan, y sería largo exponer, señor, la situación de crisis económica, financiera, y de la
falta de controles internos que hacían que la contabilidad de Aeroméxico esté en las mismas
condiciones de desorden que cuando fue privatizada en el año 93, donde no existían controles
contables, no existía ningún tipo de documentos que permitiese demostrar de que la presidencia
del directorio, de acuerdo a lo que dice la Ley General de Sociedades actuara (6) como un
negociante diligente, dice la ley.
Y, finalmente, ya con relación a los hechos anteriores y a estos últimos que le acabo de
mencionar, todos ellos constituyen los argumentos para determinar que existió fraude en la
administración de personas jurídicas por parte de los directores de Aeroméxico, en perjuicio del
Estado peruano, como accionista del 20%.
Y, finalmente, señor, también a partir de esto hemos llegado a la conclusión de que lo más
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