el mayor préstamo de la historia del BNDES, ha sido tristemente célebre por considerarse violatorio de las regulaciones
sobre pueblos indígenas y sobre licenciamiento ambiental en Brasil. También ha sido uno de los más publicitados dados
sus impactos sobre las poblaciones y el medio ambiente, y está siendo examinado por el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos. En este caso se mezclan asuntos políticos, inadecuada evaluación de impacto ambiental y en los
derechos humanos, alianzas público privadas y sobre todo un panorama opaco y discrecional en el cual se han tomado
las decisiones sobre el proyecto.
La organización Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER, regional), describe con
tres proyectos las actuaciones de la minera brasileña Vale S.A., financiados por el BNDES, en un intento por develar los
conflictos desencadenados por esta minera que tiene presencia en varios países con el común denominador de provocar
impactos sociales y ambientales graves en cada emprendimiento. Para entender el papel de Vale los autores citan que,
siendo Brasil el segundo exportador de hierro a nivel mundial, esta compañía representa casi el 88% del total de las
exportaciones del sector. Es de destacar que la composición accionaria de Vale incluye al BNDES y a su brazo financiero
BNDES Participações S.A. (BNDESPAR), lo cual implica que el BNDES es al mismo tiempo accionista y financiador de
una empresa privada. Lo anterior naturalmente genera desconfianza dada su evidente conflicto de interés por lo cual
debería estar obligado a responder con la máxima rigurosidad, siendo una entidad pública que administra dinero de los
contribuyentes brasileños. Cabe mencionar que en 2012 Vale fue considerada como la peor empresa del mundo por sus
actuaciones sociales y ambientales, según la distinción que le otorgó el Premio Internacional “Ojo Público” (Public Eye).
El primero de dichos proyectos documentados, la Estrada de Ferro Carajás, en los estados de Maranhão y Pará, Brasil,
trata de la ampliación de una vía ferroviaria propiedad de la empresa Vale, para el transporte de minerales, que ya ha
causado una serie de impactos medioambientales y violaciones de derechos humanos. En particular se ha causado el
desplazamiento de comunidades, deforestación ilegal de la selva amazónica, empleo de trabajo esclavo, impactos sobre
la salud de las poblaciones cercanas a las instalaciones siderúrgicas de Pará, así como la criminalización de defensores
de derechos humanos que buscan transparentar y responsabilizar las actividades de la minera.
El segundo es el caso de Fertilizantes Fosfatados S.A., (FOSFERTIL), una de las unidades productivas de fosfatos de Vale
Fertilizantes S.A., que se localiza en la ciudad de Ubaraba, estado de Minas Gerais, Brasil. Entre 2010 y 2012, el BNDES
financió a Vale con $197,21 millones de dólares para la expansión de su producción de ácido fosfórico y ácido sulfúrico.
A pesar que el proyecto ya concluyó, el pasivo ambiental y social generado por este emprendimiento continúa sin ser
corregido.
El último caso de la trilogía de Vale S.A., está ubicado en Perú, donde la minera tiene concesiones mineras a cielo abierto
para el proyecto Bayóvar en Piura, que incluye derechos de exploración de 146.887 millones de hectáreas en once de las
trece regiones mineras del país. Para este proyecto, en 2010 BNDES financió, $71 millones de dólares para construir una
planta de desalinización que proporciona agua a la mina Bayóvar. El proyecto se encuentra actualmente en ejecución.
Los emprendimientos de Vale en Perú han generado una serie de violaciones a los derechos laborales, ambientales y a la
información y de tierras de los pueblos. Estos acontecimientos no sólo violan la Convención 169 de la OIT, sino también
varias leyes nacionales y derechos reconocidos internacionalmente.
CASOS PARADIGMÁTICOS DE INVERSIÓN DEL BANCO NACIONAL DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL DE BRASIL (BNDES) EN SUR AMÉRICA
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