de seguros toma un seguro y reasegura. Pero a la hora que se produce el siniestro, el reaseguro que debía ser por un monto equis, no era por ese monto. Y no se recibe el monto del supuesto reaseguro tomado en el exterior, sino un monto sustancialmente menor. Es decir, el intermediario que operaba para reasegurar por la propia empresa, si contrataba directamente el reaseguro, no contrataba el reaseguro que decía contratar y por lo tanto el reembolso que el reaseguro debía producirle, para aminorar el riesgo, era notoriamente menor y no se le cumplía con pagar al asegurado lo que correspondía. Y como era una entidad pública, para decirlo popularmente, aceptaba nomás; como se diría más popularmente: atracaba con lo que viniera en el camino. ¿Cómo se producía esto? O sea, ¿qué es lo que permitía esto? Si las cosas tenían la transparencia que señala, con la presencia de brokers o intermediarios. El señor CESTI HURTADO.— El tratamiento para contratar un broker de reaseguros es distinto al tratamiento para la contratación de un corredor de seguros a nivel nacional. Entonces, ¿qué es lo que pasa? El señor PRESIDENTE.— ¿Ustedes operaban en los dos terrenos? El señor PRESIDENTE.— No. Nosotros operábamos solamente a nivel nacional, nunca con reaseguros. El señor PRESIDENTE.— ¿No reaseguraban? El señor CESTI HURTADO.— Nunca hemos reasegurado. El tratamiento de quién escoge al corredor de seguros entre el asegurado y la compañía lo hace el asegurado. Pero la figura cambia en el reaseguro, el que escoge el reasegurador era Popular y Porvenir. Entonces, de eso estaba encargado Manuel Miyagusuku, que, por decir, hay que asegurar los helicópteros del Ejército o las aeronaves de la Fuerza Aérea o un barco pesquero particular, entonces Manuel Miyagusuku iba y decía: tengo esto, tú cuánto. E iba así y finalmente decidían en el directorio. Manuel Miyagusuku no era trabajador de Popular y Porvenir, solamente lo representaba al hermano en estas relaciones con los diferentes corredores. El señor PRESIDENTE.— ¿A título de qué? El señor CESTI HURTADO.— De que era el hermano del mandamás de la compañía. El señor PRESIDENTE.— Eso implica entonces que los demás estaban claros en qué cosa estaban negociando. Porque yo no envío a mi hermano a representarme a mí a nada, y nadie recibiría a mi hermano en mi nombre como parlamentario, salvo que sea para algo que va a ser no oficial o un arreglo de otro tipo. Porque no tiene ningún sentido, él no tiene ningún mandato legal para cumplir una función parlamentaria, y si una persona no es empleada de una empresa y no tiene mandato de esa empresa, a santo de qué es recibido por otros. El señor CESTI HURTADO.— Yo le digo, Manuel Miyagusuku Miagui, el hermano del testaferro de Augusto Miyagusuku, vivía en una azotea en La Perla. O sea, tenía un cuartito, era pobre; sin embargo, ahora aparece su matrimonio en sociales de El Comercio, vive en Surco con todos los lujos. O sea, el hermano era pobre y en esa condición Augusto, cuando va a la compañía, lo jala al hermano; o sea, ve un hermano que... -21-

Select target paragraph3

Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents