El señor PRESIDENTE.— Usted está aquí bajo juramento, esta comisión va a apreciar, si a usted (6) le parece bien, puede mencionar las palabras con las que lo despidió, qué tipo de frases eran esas, aquí no va a ofender a nadie. El señor CHAMBI MAMANI.— Eran las siete de la mañana, yo estaba durmiendo ese día, había llegado de madrugada a mi casa, a mi cuarto alquilado, mejor dicho. Yo vivía en esa oportunidad en Jirón Tacna 787, si mal no recuerdo, en el cuarto piso, y yo llegaba de madrugada justamente del diario, estaba trabajando hasta las tres y media de la mañana y me llamó a las siete de la mañana muy molesto él y me dijo: que te has creído sinvergüenza, me manda a la mierda, estás despedido, me recordó a mi madre y me volvió a mandar a la mierda y me dijo que estaba despedido. Estaba molesto, ni yo mismo lo pude ver, por unas diez hojas tanto problema. A mí también me causo un poco de risa, pero después no entiendo porque se debe de haber molestado tanto y de ahí me dijo que ya ni mejor ni me aparezca por el diario y que ya no iba a contar conmigo desde ahí para adelante. El me había prestado una cámara fotográfica y una pequeña grabadora personal y yo al día siguiente se le devolví, nos encontramos casualmente en el Estadio Torres Belón de allá y se la devolví. Quise intentar hablar con él pero dije: a lo mejor lo ha dicho caliente, hay muchas personas que nos ofuscamos en un momento y decimos todo, pero dej�� que pase un día, dos días, para poder conversar más tranquilo. Era un viernes, me acuerdo, esa mañana y al día siguiente fue sábado cuando nos encontramos en el estadio. Le dije: podemos conversar un momento. No, no, no tengo nada que conversar contigo, por lo menos no quedemos mal, quedemos como amigos. No te preocupes, devuélveme la cámara y punto, estás fuera. Bueno, está bien, toma tu cámara, ésta es tu grabadora, no volví a cruzarle alguna palabra amical. Una vez nos encontramos después de un mes, yo estaba con unos amigos y él estaba en otro grupo en un local, nos saludamos, nos dimos la mano y punto y de ahí para adelante nada más. El señor PRESIDENTE.— ¿Qué fecha fue el día que lo despidió? El señor CHAMBI MAMANI.— La quincena de agosto, no recuerdo exactamente el día, era un viernes, por la quincena aproximadamente. El señor PRESIDENTE.— Por la quincena a medio mes lo echó. ¿Desde ese entonces lo ha vuelto a ver una sola vez o siempre lo ha visto? El señor CHAMBI MAMANI.— Después lo vi en el estadio, casi un mes después nos encontramos en una reunión. El señor PRESIDENTE.— ¿Año 2001, no? El señor CHAMBI MAMANI.— No, el año 2000. Quiero redundar en una parte, todos los que estamos al día no percibíamos remuneración alguna, no teníamos un sueldo fijo ni mucho menos un aporte como es viáticos ni nada, ni siquiera un pequeño reconocimiento de nada. Es decir, cada quien buscaba sus propios ingresos a través de publicidad y nada más. El señor PRESIDENTE.— Usted ha mencionado que se han encontrado en Torres Belón por casualidad, pero usted tenía la cámara en la mano. El señor CHAMBI MAMANI.— Una cámara fotográfica pequeña. El señor PRESIDENTE.— ¿Pero si era casual el encuentro por qué tenía en la mano eso? El señor CHAMBI MAMANI.— Fui porque quería sacar unas fotos, jugaba el Alfonso Ugarte ese día y quería sacar unas fotos y nos encontramos ahí y me la pidió y se la di. -28-

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