Comisión Investigadora de Delitos Económicos y Financieros 1990 – 2001
Área de Salvataje Bancario
13-jun-02
de acuerdo a la evaluación efectuada por el Banco requerían una provisión
de S/. 16’468,000, la cual debió cargarse a resultados del año 1998.
•
Si el Banco hubiera registrado los ajustes descritos en los párrafos
anteriores, según lo requerían los principios de contabilidad generalmente
aceptados para entidades financieras en el Perú, permitida por la SBS, se
hubiera producido una pérdida de neta de S/. 50’751,000 y el patrimonio del
Banco hubiera sido de S/. 165’509,000. El activo total hubiera sido de S/.
2,042’400,000 y el pasivo total hubiera sido de S/. 1,876’891,000. En tal
sentido, el patrimonio y el activo total estaban sobrevaluados en S/.
53’468,000, mientras que el pasivo mantenía el mismo nivel que el
mostrado en el Balance General.
Sin embargo, para el ejercicio 1999 los estados financieros del Banco Latino
fueron dictaminados por la Sociedad Auditora Collas Dongo–Soria y Asociados –
Price Waterhouse Coopers, quienes emitieron un dictamen limpio, en tal sentido,
cabe mencionar que, de acuerdo a la Resolución SBS N° 142-99, las Sociedades
Auditoras tienen que efectuar un informe complementario sobre evaluación y
clasificación de los deudores conforme a lo dispuesto en las normas vigentes, en
base a una muestra representativa de la cartera crediticia que comprenda como
mínimo el 50% del monto total de la cartera o los doscientos (200) mayores
deudores (el que fuera mayor). La idea de que las sociedades auditoras realicen
un informe complementario, es convalidar que las provisiones efectuadas por el
Banco se ajusten a lo dispuesto en la Resolución SBS N° 572-97, sobre
clasificación de colocaciones.
Sobre la aplicación de esta norma, que exige que las sociedades auditoras
realicen una evaluación propia sobre el nivel de provisiones requerido,
Pricewaterhouse Coopers no hace ningún comentario al respecto; no quedando
claro el porque la sociedad asume como cierta la estimación del nivel de
provisiones de la gerencia del banco. La comisión no ha tenido oportunidad de
revisar los papeles de trabajo de la sociedad auditora, con la finalidad de
comprobar que por este hecho no hayan distorsionado la situación financiera del
banco.
Asimismo, en el dictamen emitido por la sociedad auditora, no se hace ningún
comentario respecto a las salvedades establecidas en el dictamen del ejercicio
1998 emitido por la sociedad auditora KPMG Caipo y Asociado (desarrollado en el
punto 2.4.1 del presente informe), quien determinó que los resultados del banco al
31 de diciembre de 1998 estaban sobrestimados en S/. 50’751,000. El efecto de
una discrepancia de este tipo debió haber sido mencionada o aclarada en el
dictamen del ejercicio 1999.
•
La Sociedad Auditora Medina, Zaldivar y Asociados – Arthur Andersen, conocía
perfectamente el grado de deterioro en que se encontraba el Banco Latino, debido
a que al 30 de abril del 2000, esta sociedad por encargo del Banco Interamericano
de Finanzas - BIF efectúo una revisión a la clasificación de la cartera crediticia del
Banco Latino, debido a que este Banco tenía intenciones de acogerse al Decreto
de Urgencia 108-2000 e incorporar un bloque patrimonial del Banco Latino.
Se debe señalar que entre una clasificación y otra existen diferencias sustanciales.
Si bien puede resultar razonable la diferencia de clasificación hacia una categoría
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