La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, nosotros, ni a mí me informaron.
La señora PRESIDENTA.— Cuando usted escucha a la señora Susana gritar, antes de que ella
grite, usted ve algún movimiento extraño, personas.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Claro, el doctor se venía para el lado, a mí me sacaron del
lado ahí.
O sea, este es la USE, la puerta de ingreso, yo he entrado a la USE, pero acá en la USE hay como
unos consultorios que los doctores paran, pero acá hay otra puerta que uno tiene que ingresar
para acá. Yo de esta puerta de acá no podía ingresar allá, por más que he querido he empujado al
doctor no me dejaban.
Entonces qué ha hecho, yo de acá lo único que me desesperaba, y he cogido el teléfono y he
empezado a llamar.
La señora PRESIDENTA.— ¿Usted vio ingresar personal antes de los gritos?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Es que tienen dos puertas.
La señora PRESIDENTA.— No, ¿pero usted vio?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí, habían personas, bastante gente, bastante mujeres.
La señora PRESIDENTA.— La guardia normal, por eso digo, no vio.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, no había guardia normal, porque de la guardia normal
solamente se quedaban tres enfermeras y un médico, no se quedaban más y aquí habían más
enfermeras, como 5, 6 personas, habían que ingresaron por la otra puerta posterior.
La señora PRESIDENTA.— ¿Usted las vio?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Claro, yo las vi, era una señora gorda, que si la veo la
recuerdo.
La señora PRESIDENTA.— Pero todas vestían como enfermeras, eran enfermeras.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— De blanco, de medio color perla, uniformadas.
La señora PRESIDENTA.— Pero una vez que pasan esto que está amarrada a la cama, la
desamarra su hermana. Su hermana nos dice que ella se va y no habló con nadie a las 9 de la
mañana.
Después ustedes no han indagado nada en el hospital, quién la amarró.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Mire, señora congresista, yo ya no podía porque eso no
dependía de mí, sino de su familia de la señora, puesto que a mí ya no me hacían caso los
doctores. Y la señora ya no quiso quedarse ni un instante.
Es más, cuando le traen la leche, yo llevo la leche para que le dé la enfermera, y se lo han dejado
la leche y no le dieron nada de leche y la han tenido ahí.
Entonces donde ella le ha dicho que le saque todo, ya está más consciente de todo, y dijo que se
retiraba.
Entonces, acá ha venido una enfermera para ponerle el suero, para aplicarle las ampollas, pero no
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