La señora DÍAZ VILLANUEVA.— A la dirección, al doctor Maurice.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y todo eso consta?, ¿les han entregado algún documento?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, la que ha dicho es la chica que trabaja en la dirección.
Eso nos hemos venido a enterar recién porque la señora despide a todo el personal, la única que
me quedo soy yo, y despidió a todos y tomó nuevo personal la señora. Es más, toda la seguridad
la cambió por completo, es más, como ya tampoco el gobierno del ex Presidente ya no le daba
seguridad, entonces ella pidió al Congreso.
La señora PRESIDENTA.— Le daban (intervención fuera del micrófono)
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Le daban, pero después le quitaron.
La señora PRESIDENTA.— O sea, una vez que ella asume el puesto de congresista, termina la
custodia.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Claro, la retiran.
La señora PRESIDENTA.— Pero en esa fecha que era electa, tenía la custodia tanto que usted
utilizó la camioneta de Palacio para trasladarla.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Por supuesto, exacto.
La señora PRESIDENTA.— Y después eso ya termina.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Después, ya a la semana de eso termina.
La señora PRESIDENTA.— Ahora, usted por qué y sobre qué base piensa que la señora pudo
haber sido envenenada, es una cosa bien grave, ¿señora, por qué piensa eso?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Bueno, para mí yo sé que es muy grave, quizás no me
adelante, es que yo le he dejado a ella muy bien, ella no tenía nada, ella había venido de un
almuerzo que había tenido con las personas del FIM, con el señor Olivera, y yo le he dejado a la
señora acá, justo acá en su sala conversando con éste señor tranquila, se ha reído conmigo, y es
bien raro que la señora al día siguiente amanezca como yo le digo, porque una cosa es que yo
hable y otra cosa es que usted la vea cómo estaba, porque ella ha estado, como le vuelvo a
repetir, con todas las uñas moradas hasta acá.
La señora PRESIDENTA.— Y no le dijeron en el hospital, no le informaron si había una
intoxicación o si ha habido una infección.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, absolutamente nada.
La señora PRESIDENTA.— Y a pesar de eso, le permitieron que se alimente, ¿no ha habido
una explicación?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, a pesar de eso.
La señora PRESIDENTA.— Sólo quizás las hijas pueden haber sido informadas, pero usted
no.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— No, yo no, no sé si su hermana, pero la verdad.
La señora PRESIDENTA.— Su hermana ha declarado que no.
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