hubiera dicho: no le pagues nada; pues, no hubiera pagado nada, congresista. Eso es todo. Nosotros solo
hemos acá aplicado lo que la ley dice; nosotros no hemos fabricado esta ley, simplemente la hemos leído
y la hemos aplicado exactamente lo que dice.
Y no veo ninguna contradicción, ni veo cómo es que el precio de la adquisición de la empresa en la
privatización tenga nada que ver con este concepto. Son dos categorías completamente distintas.
El señor PRESIDENTE.— Señor Cacic, el año 97, Luz del Sur, según sus propias cuentas, valorizaba
las contribuciones reembolsables en 53 millones 190 mil soles; el año 2000 transa por 35 millones.
¿Puede explicarnos?
El señor CACIC, Mile.— Sí. Probablemente —Luis, acá quisiera que me complementes— las cuentas
de las empresas son estimados, son normalmente cuentas en las cuales uno hace un estimado y hace una
provisión para evitar que cuando la transacción se realice, si la cantidad que nosotros teníamos en
nuestros libros fuera menor que la que realmente pagáramos, se tradujera en una pérdida, en el estado de
pérdidas y ganancias, que distorsionaría en una empresa cotizada en bolsa la performance real de la
empresa.
O sea, esos 56 millones tienen probablemente el valor estimado de los activos hecho en un momento en
que nosotros recibimos la empresa, pero esos primeros asientos no lo hicimos nosotros, ya venían en los
libros, tienen unas tasas de interés y probablemente tienen un colchón para protegerse de una eventual
transacción en donde se pague más. Esa es la razón.
La diferencia entre los cincuentitantos millones y los 35 millones simplemente fue que en el momento de
empezar a revisar obra por obra, activo por activo y aplicar el concepto de VNR que hay que hacerse caso
por caso, los números fueron bajando; luego, hubo la diferencia del número de obras, que algunas eran
reembolsables y otras no eran reembolsables y se necesitaba hacer una conciliación, que en el momento
en que se hizo el asiento contable probablemente no se había hecho la conciliación, yo estaba en la época
de Electrolima.
Esa, fundamentalmente, sería la diferencia.
El señor DE LAS CASAS, Luis.— Adicionalmente a lo que acaba de plantear, nuestros clientes a
quienes le debemos no solamente es el Fonavi, o sea nosotros tenemos una serie de clientes adicionales
que continuamente se van acercando a la empresa, presentan sus papeles, se hace todo el trámite y se les
devuelve de acuerdo a las modalidades de devolución vigentes.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y eso entra en contribuciones reembolsables?
El señor DE LAS CASAS, Luis.— Tenemos una cuenta, como usted bien dice, de contribuciones
reembolsables, que eso ¿qué significa? Que en algún momento del pasado, por supuesto, la empresa
recibió obras, las registró en sus activos con su correspondiente contrapartida en contribución de
reembolsables. Perfecto. Ese es el primer...
El señor PRESIDENTE.— ¿Solo Fonavi?
El señor DE LAS CASAS, Luis.— No, no.
El señor PRESIDENTE.— ¿Hay otras cosas?
El señor DE LAS CASAS, Luis.— Nosotros estimamos que debe haber unos cinco mil clientes que
todavía no han pasado a recoger su contribución.
El señor PRESIDENTE.— ¿Ustedes podrían precisarnos esa información de la cuenta del año 97 y
poder darnos un detalle respecto al tema? Sería un cuarto asunto que quisiera solicitarle.
Nosotros hemos hablado y recogido información de la Sunat, y según estudios de la Sunat los proyectos
recibidos como contribución reembolsable pasaban a ser activos fijos de la empresa y fueron materia de
revaluación en 300% entre el año 95 y el año 98.
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