instalaciones del Servicio de Inteligencia, eso no lo conocíamos.
La señora ARCE GUERRERO.— Fueron a revisar las cuentas en una oficina abajo. Yo sé
porque me pidieron a mí todas las declaraciones.
Entonces, en base a eso para presentar seguramente, revisar todas las cuentas.
El señor PRESIDENTE.— Va estar en el uso de la palabra el congresista Amorín, pero quisiera
pedirle una interrupción antes del uso de la palabra.
Con su permiso, señor congresista.
Usted acaba de decir alguna irregularidad, o sea, al decir usted alguna irregularidad, quiere decir
que usted conocía y estaba consciente que podía haber alguna irregularidad.
La señora ARCE GUERRERO.— De repente he precisado mal.
Me refiero que cuando sale esta denuncia, creo que él pide que lo investiguen. Por eso le digo, si
es que había alguna irregularidad, la SUNAT lo comprobara, por eso es que dio todas sus
declaraciones para que las revisaran, mejor dicho.
El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— Yo hice una precisión, porque los ingresos de
Vladimiro Montesinos eran ingresos provenientes —entre comillas— de su estudio de abogados.
Entonces, la SUNAT tendría que haber ido a revisar al estudio, a planillas, los libros contables,
no tendría por qué haber ido al Servicio de Inteligencia.
Como usted comprenderá, si una empleada de la SUNAT va al Servicio de Inteligencia, mal
podría hacer ninguna revisión. Es como si fuera a revisarle, pues, al Comandante General del
Ejército en un cuartel la documentación contable. Imagínese la intimidación para un funcionario
de la SUNAT revisarle en el Servicio de Inteligencia a Vladimiro Montesinos sus cuentas
cuando debió hacerlo en donde se originaban los ingresos de Vladimiro Montesinos, en su
estudio de abogados.
La señora ARCE GUERRERO.— Pero es que toda la documentación la tenía él. El doctor
tenía todos sus documentos, o sea, él era muy celoso de todas sus cosas.
Por eso yo entiendo que hay más intimidación por qué al Servicio de Inteligencia. No, no, por
qué la SUNAT, el funcionario va a tener miedo de ir al Servicio de Inteligencia.
El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— Usted no había escuchado hablar del caso de
Leonor La Rosa, de Mariella Barreto, de Luisa Zanatta, de otras...
La señora ARCE GUERRERO.— Yo lo he escuchado...
El señor GAMARRA OLIVARES (FIM).— Pero de repente usted no sentía intimidación, pero
imagínese una funcionaria de la SUNAT que conocía eso, usted cree que podía ir con la
seguridad de poder salir de ahí.
La señora ARCE GUERRERO.— No, al menos yo no lo veo desde ese punto de vista, porque
era una oficina como cualquier otra, al menos yo la veía así.
Nunca vi algo como para decir, aquí hay algo terrorífico.
El señor PRESIDENTE.— Tiene la palabra el congresista Amorín.
El señor AMORÍN BUENO (C90-NM).— Gracias, señor Presidente.
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