¿Cómo explica usted en todo caso que justamente en ese período las empresas de la construcción han tenido un auge significativo, como usted mismo lo está manifestando? Mientras que otras empresas se derrumbaban, financieramente, la industria de la construcción alcance un auge y una gran bonanza, como muestran las cifras, que usted mismo nos ha hecho llegar. El señor CAMET DICKMANN.— Mire, señor Alejos, las cuatro mil empresas que hoy existen en Indecopi, si usted quiere le atribuya conceptualmente la razón, son las altas tasas de interés bancario y son los 4 años de recesión permanente que vivimos, que han generado este desastre. Perú tiene un potencial para rápidamente ser compuesto y salir adelante, pero en la forma que se está manejando, de la cual yo discrepo, hay una serie de factores negativos que impiden el despegue, estos hechos que son así. Yo dejé las bases, y perdone que aparezco y modesto, de inflación, 6 ó 5%, yo dejé las reservas de 10 mil 500 millones de dólares, que han perdido 2 mil millones de dólares, y ahora son 8 mil 500. Yo dupliqué las exportaciones, yo crecía a un promedio de 7% anual, el más alto de Sudamérica, durante mis 5 años. Bueno, yo puedo decir que generé bonanza o generamos, en fin, con mis colaboradores, a quienes aprecio y agradezco la ayuda en la labor positiva que se efectuó. Pero si a partir de eso usted tiene PBI negativos, déficit fiscales, una vez más usaré el yo. Yo hice superávit primario en el año 1997, si los señores pasan a déficit fiscales, bueno, pues, estamos fregados. Entonces, tenemos que manejar, lamentablemente, supongo que el señor Ugarteche lo sabe mejor que yo, para salir muchas veces hay que ajustar. Estamos ahorita gastando, pero con eso no salimos. Los hechos lo prueban. O sea, cuando se acabe el efecto Antamina, vamos a vivir un poquito más nuestra realidad. Y este país hay que sacarlo, porque se ha quedado en las condiciones básicas para lograrlo, estarle, ¿sabe cuánto era devaluación cuando yo entré? 70% anual, ahora es estable por recesión. O sea, no hay inflación por depreciar. Hay reservas, aunque hayan perdido 25% de la reserva que yo dejé, pero hay un punto de partida para salir. Hay la buena intención de las multilaterales. Puedo resumirlo en dos palabras. El Perú había perdido la confianza, interna y externa, estoy hablando del año 1992, 1993, en que yo entro, el trabajo fue recuperar esa confianza, rescatarla, que se pierde en un día y se recupera en años, un proceso de reinsertarse al sistema financiero internacional. Habíamos sido expulsados del Fondo Monetario. No podía prestar el Banco Mundial ni el BID. Le debíamos a 180 bancos, a los 17 países del Club de París. ¿Pues, quién iba a creer en este país? País sinvergüenza que cuando entra en el gobierno —si hay algún señor de ese partido, lo siento mucho, de los presentes— anuncia sin hablar con los acreedores, que no va a pagar. Bueno, fue expulsado y fue expulsado íntegramente de todo el sistema financiero. Había que rescatar eso, y eso se gana a pulso, trabajando poco a poco, siendo serio, cumpliendo estrictamente las obligaciones. Yo puedo explicarlo, si el señor Presidente lo permite, porque después vamos a hablar de la deuda y de todo ese tipo de cosas. (7) Si el Perú está en esa situación ¿qué le corresponde hacer? Perú no puede atender a todos los acreedores, ni hacer arreglos con ellos, porque son tantos, que uno puede hacer arreglos con todos, ni puede pagarle alguito, aunque sea una señita, con un poquitito a cada uno. Entonces, ¿qué cosa hay que hacer? Hay que hacer una estrategia de manejo de la deuda para lograr una reinserción. Hicimos una estrategia que conceptualmente era ¿qué es lo más importante? Había que priorizar. Teníamos como 4 ó 5 tipos de acreedores: Fondo Monetario, los bancos multilaterales, Club de París, los bancos comerciales y los proveedores; digamos, que 5 tipos diferentes de acreedores. -17-

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