48 Alfonso W. Quiroz Todos los factores anteriores contribuyen a la formación de lo que aquí denominamos ciclos de corrupción. Los siguientes capítulos los analizarán detenidamente, tomando en cuenta el marco institucional particular y las formas de corrupción características de cada periodo. Sin embargo, una aclaración importante concierne a la distinción entre los ciclos de corrupción sistémica y los de corrupción percibida. Estos no son los mismos, puesto que varían en sus alzas y caídas, aunque en ciertos momentos sí pueden coincidir. Podemos considerar a los primeros como de naturaleza más orgánica, al estar ligados a la evolución de las instituciones, el Estado, los marcos legales, los recursos económicos y públicos disponibles, los auges exportadores y las redes de corrupción adaptadas. Los segundos, en cambio, pueden ser más volátiles y dependientes del destape de escándalos a través de los medios, la sociedad civil y un sistema político conflictivo, así como de la reacción moral y ética que dichos escándalos generan. El presente estudio tendrá en cuenta ambos tipos de ciclos de corrupción, puesto que las evidencias se recogieron de todas las fuentes confiables disponibles, aun cuando el principal eje analítico se centre más en las evidencias de la corrupción sistémica. Describir los detalles de los casos de corrupción es necesario aunque no suficiente para el historiador. Este, al mismo tiempo, debe evaluar los efectos que la corrupción y los intereses corruptos tienen sobre la evolución del Estado y el bienestar general de la población.24 Desde su perspectiva es importante contribuir tanto al registro histórico como al análisis profundo del fenómeno. Los recientes análisis históricos se han concentrado en las diferencias existentes entre el Estado absolutista patrimonial, que daba cabida a sinecuras privadas y otras prácticas corruptas, y el Estado constitucional moderno, que experimentó reformas transformadoras entre los siglos XVII y XIX. Esta bibliografía y sus resonancias weberianas resultan pertinentes para la identificación de los determinantes burocráticos y políticos claves para la persistencia de la corrupción en algunos casos y su reducción o control en otros. De igual modo, gracias a las evidencias del impacto de la corruptela sobre las decisiones políticas, podemos tener una perspectiva más completa de diversos procesos políticos y sus efectos sobre el desarrollo. 24. Hurstfield, Joel. Ob. cit., pp. 141–142; Doyle, William. «Changing Notions of Public Corruption, c. 1700-c. 1850». En Krieke, Emmanuel y William Chester Jordan (eds.). Corrupt Histories. Rochester, N. Y.: University of Rochester Press, 2004, pp. 83-95, especialmente pp. 84-85; y Waquet, Jean-Claude. Corruption: Ethics and Power…, p. 19.

Seleccionar párrafo de destino3

Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos