Introducción / Corrupción, historia y desarrollo
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superadas.6 Sin embargo, los pocos historiadores que se han aventurado a estudiar la corrupción detenidamente continúan discrepando en torno a cómo documentarla o cuán importante ha sido en el pasado. Varios de estos supuestos
históricos aún descansan sobre unos argumentos anticuados, que han impedido el estudio histórico de la corrupción o han aconsejado no llevarlo a cabo.
Uno de estos argumentos a priori sostiene que como la corrupción es, por
definición, una actividad clandestina, las fuentes que la documentan o bien son
muy difíciles de encontrar, o bien no son confiables, pues pueden provenir de
denunciantes políticamente motivados.7 Pero en contra de la opinión de los
escépticos, existen numerosas fuentes históricas para el estudio de la corrupción. Tratadas con la necesaria cautela metodológica, estas evidencias históricas
de corrupción usualmente resultan bastante confiables para proporcionarnos
información útil. Abundan las quejas, reacciones y comentarios informados
acerca de la corrupción abusiva en la documentación administrativa, legislativa,
judicial y diplomática. En el caso del Perú y de otros países latinoamericanos,
los archivos contienen una serie de rastros en fuentes coloniales manuscritas e
impresas (pesquisas o investigaciones legales, juicios de residencia, memoriales y proyectos), así como en fuentes republicanas (informes publicados e inéditos sobre
las rentas y el gasto del sector público, investigaciones parlamentarias, juicios,
registros notariales, correspondencia oficial y privada, memorias, diarios, panfletos, informes en periódicos y revistas), que documentan casos claves de corrupción, en un contexto de fracasos institucionales y reformas frustradas. Las
fuentes diplomáticas ayudan a contrastar y verificar la información. Los informantes extranjeros pueden confirmar o negar las alegaciones de corruptelas, y
hacer valiosas observaciones acerca de las ramificaciones políticas y económicas de los patrones de corrupción domésticos. No obstante, como no todos
estos observadores diplomáticos y empresariales fueron lo suficientemente
6. Véase Leff, Nathaniel. «Economic Development through Bureaucratic Corruption»; Bayley,
David. «The Effects of Corruption in a Developing Nation»; y Nye, J. S. «Corruption and
Political Development: A Cost Benefit Analysis». En Heidenheimer, Arnold (ed.). Ob. cit.,
pp. 510-520, 521-533 y 564-578, respectivamente; y Waquet, Jean-Claude. Corruption: Ethics
and Power in Florence, 1600-1700. Cambridge, Mass.: Polity Press, 1991, pp. 20 y 62.
7. Waquet, Jean-Claude. «Some Considerations on Corruption, Politics, and Society in
Sixteenth- and Seventeenth-Century Italy». En Little, Walter y Eduardo Posada-Carbó
(eds.). Political Corruption in Europe and Latin America. Londres: Macmillan, 1996, pp. 21-40,
esp. 21-22; y Scott, James C. Ob. cit., p. ix.
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