Llegando al Estado Mayor, me presentaron a uno, otro y me hicieron firmar un memorándum que yo tenía que estar de adjunto del general Hurtado para el día lunes, porque le digo, el día lunes completo desde las 8 de la mañana, un servicio de 24 horas que tenía que estar de adjunto, ¿por qué?, hablando ya, diferenciando el futuro. Ese día fue la famosa incursión a la casa de la esposa de Montesinos. Ese día estuve todo el tiempo en la Jefatura del Estado Mayor y en el cual también estaba como director general adscrito y ya se voceaba su nombramiento, en el curso de la noche hay un ajetreo y comienzan a llamar que lo ubiquen al Director de la Policía Judicial, no había donde, el general Montani y también porque el ministro necesitaba reunirse inmediatamente. Yo estaba haciendo las veces, fíjese, no sé qué cosa había pero estaba allí, estaba de adjunto de ese servicio y tuve que acompañar en el desplazamiento desde el ambiente del Estado Mayor que queda en el segundo piso, hasta el patio, porque el mismo señor ministro, el general Dianderas, fue a recoger a los dos oficiales general, yo contribuí inclusive a localizar al general Montani para que estuviera a una hora determinada. Primero se les convocó a eso de las 22 horas y dijo que esperasen y que estén a las cero horas; llegaron y solamente subieron los dos generales, luego después de una hora regresó mortificado el general Montani y me vertió la expresión de que lo habían, en términos policiales, diciéndome que lo habían querido poner en un budin, y siendo parco yo entendí de que había algo raro, algo irregular, Esto ya, mis apreciaciones subjetivas las hago a posteriori. Y, posteriormente, pasada las horas, ya regresa el Director General de la Policía que era el general Hurtado y ya nos enteramos, después que él se retira a su domicilio, al día siguiente, de lo que había acontecido. Hubo una intervención con una finalidad determinada en la casa de la mujer de Montesinos. ¿A qué guarda relación con esto? Fíjese, el día que viajó él a Panamá, yo dije, estuve presente, me voy hacia atrás en el tiempo, ese día en forma personal a la par que estábamos allí las personas que usted ya conoce, el que habla, el comandante general, el director general quienes se despidieron de él, se empezó a empaquetar en las maletas vídeos y él, personalmente Montesinos, ponía todo lo referente a las entrevistas de Abimael Guzmán. Yo también vi eso. O sea, se pusieron, y estos van para la casa y los llevaron en una maletas grandes, un grupito de relojes, unas licencias de armas es lo que yo vi, lo que vi, porque estuvo su señora esposa en ese momento, se fue a despedir de él y eso fue lo que llevaron. Suceden los acontecimiento posteriores y yo ya empiezo a entender las cosas, una intervención policial a un lugar llevando para introducir, cosas sustitutorias. Lo que haya sucedido durante ese transcurso de las maletas legítimas y los vídeos, eso ya es materia de investigación, no me consta, me consta lo que yo vi, de lo que yo participé, de lo que yo puedo deducir es que hicieron algo con una finalidad determinada, en la cual ya están involucrados en el Palacio de Gobierno, el Procurador en ese entonces, recién nombrado Ugaz y las personas del entorno para procurar una prueba. ¿Esto qué tiene que ver? Fíjese, le decía, tenemos una finalidad común todos los peruanos, yo también me incluyo en eso, no estoy yo al margen de ello, nunca he sido sentenciado, yo no me siento un delincuente, siempre he trabajado, 30 años para la justicia. La señora PRESIDENTA.— Para que precise la respuesta, ¿se le ha preguntado qué actos irregulares se han dado?. El señor AIVAR MARCA, Manuel Jesús.— Le estoy viendo esa irregularidad, le estoy relatando, le estoy relatando los nombres del general Hurtado, el general Montani, el general -67-

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