El señor PRESIDENTE.— ¿Los temas de Montesinos Torres usted no los quiere tratar ahora, señor Valencia? El señor VALENCIA ROSAS.— Señor Presidente, no solamente no son los temas, es el acto del tema por todos conocido de la permanencia de este ex asesor en mi casa que fue un solo acto como he narrado hace un momento, pero es necesario que yo entre en detalles para que ustedes puedan entender la magnitud de las cosas y coordinaciones que Alberto Venero hacía durante todo este tiempo que, tengo entendido, se daba por enfermo y deshauciado por el cáncer. Pero prefiriría, señor Presidente, me permita reservar esa respuesta para un mejor momento. El señor PRESIDENTE.— Le quisiera agradecer que me precise esto último y le rogaría que lo haga, porque yo le hago una pregunta sobre Vladimiro Montesinos y usted me responde sobre Venero los actos y hechos que hacía, mientras Vladimiro Montesinos parece que estaba en su casa, ¿podría usted un poquito ampliar aunque sea el tema de Venero no el de Montesinos? El señor VALENCIA ROSAS.— No, a lo que me refería era los actos que mientras estaba en la casa no, era que durante el año 1998 y el año 2000, ocurrieron varios actos de coordinación con Alberto Venero y el momento en el que por primera vez tengo contacto personal con el ex asesor, es justamente a finales o mediados del mes de octubre. Es un tema muy largo de comentar, señor Presidente, y que creo que va ser interés de su comisión para que puedan ustedes desarrollar una mejor opinión al respecto. El señor PRESIDENTE.— Quisiera que usted me precise si realmente ¿usted fue socio o no del hijo del general Saucedo? El señor VALENCIA ROSAS.— Socio no he sido, señor Presidente, porque en ningún momento yo he tenido ingreso alguno de esa empresa, ya que fue creada única y exclusivamente, como manifesté hace un momento, para ayudar al señor César Saucedo cuya utilidad final no fue ninguna participación, sino más bien fueron las mensualidades que él se hacía pago, si mal no recuerdo eran alrededor de los mil 500 dólares y que si de repente en algún momento pudieran revisar los libros contables era una empresa que nunca había utilidad. El señor PRESIDENTE.— Pero, ¿usted tenía una cuenta mancomunada con él? El señor VALENCIA ROSAS.— Efectivamente, señor congresista. Como hace un momento entré en detalle al respecto, la cuenta mancomunada se origina a raíz de un pago que hacen los iniciales miembros que fungían como propietarios a un ingeniero que los estafó con 100 mil soles y es a partir de ese momento que viene la realización del compromiso y converso con el señor César Saucedo hijo para que abriéramos una cuenta mancomunada y que cada depósito que se hiciera en la cuenta corriente o libreta de ahorro de esa empresa, se trasladara a la libreta de ahorro que teníamos mancomunada entre el señor César Saucedo y yo y esto iba a dar como efecto que cada que la empresa Debre necesitara desembolsos, se iban a hacer los retiros del caso. Es así que si de repente en sus pruebas documentarias que poseen tal vez del banco, aparece la firma en su mayor parte del señor César Saucedo de esos retiros y en el último momento cerré la cuenta con un importe muy mínimo ya que se tenían que hacer unos pagos inherentes a la empresa por el contador. -55-

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