Después que ya la señora se ha quedado y todos se retiraron, sí me gritó el chofer de la señora
con su hermano, el doctor Rodríguez, me gritaron y me dijeron que por qué yo había tenido que
llamar a su familia, que no debía haberlo hecho, porque su familia no está desocupada para que
venga a ver. Entonces, yo le dije: Si ellos tienen todo el derecho y la obligación de ver a su hija y
a su hermana, a su madre, yo tengo derecho, porque cualquier cosa que le suceda nosotros somos
responsables de lo que le suceda a ella, es por ello que yo inmediatamente llamé a la familia.
Yo ya he estado ahí sentada hasta la noche en que todos tuvieron una reunión.
La señora PRESIDENTA.— Para seguir reconstruyendo los hechos.
Se van las hijas y llega entonces la señora Celsa.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Claro, a las tres de la tarde llega ella, ahí entré yo, cuando
llega la señora me dejaron entrar a mí porque la señora pregunto por mí, yo entré, y la señora
todavía estaba pues con todos los aparatos.
La señora PRESIDENTA.— ¿Qué aparatos?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Tenía unas cosas acá del corazón, todo, todo, mascarilla,
todo, todo.
La señora PRESIDENTA.— Y así, la señora Celsa dice que usted le compró alimentos, ¿que
permitieron comprarle alimentos en ese estado?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí, yo le compré, no me acuerdo, es una comida china, me
fui al Metro a comprarle como a las siete de la noche, y la vi que estaba bien y me dijo: Gladis,
siento hambre. Entonces, yo le pregunte: ¿Puedo traerle algo que comer? Le pregunté a la
enfermera y me dijo: Sí, porque la señora está reaccionando bien y puede traerle. Le traje, comió
y ha estado muy bien, pero no sé qué la habrán hecho, si le habrán hecho un lavado, más yo no
sé.
Después de haber comido sus alimentos, se quedaron ahí reunidos, la señora Celsa, la señora
Teresa de Yamacawa. Yamacawa es una amiga de la señora, la doctora Luna, que es la esposa
del doctor César Torres y el doctor César Torres.
La señora PRESIDENTA.— ¿Cómo se llama la doctora Luna y por qué había ido?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— La doctora Luna es esposa del doctor César Torres, y ellos
eran sus médicos de cabecera de la señora. Cuando la señora se sentía mal acá en su casa ellos
venían.
La señora PRESIDENTA.— ¿Cuál es el nombre de ella?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Ella es la doctora Nancy Luna.
La señora PRESIDENTA.— ¿Médico en qué?, ¿sabe?
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Medicina general.
La señora PRESIDENTA.— O sea, que estaban estas personas visitando a la señora Susana,
hasta las siete de la noche resulta que estaba muy bien porque le admitieron comer.
La señora DÍAZ VILLANUEVA.— Sí, ya estaba mejor, porque no sé qué le habían hecho.
La señora PRESIDENTA.— Y de ahí cuando se retiran, ¿qué pasa?
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