La señora PRESIDENTA.— Salgado y probablemente Hildebrandt, son las que usted recuerda.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Ah, sí, probablemente, no recuerdo de la doctora
Hildebrandt.
La señora PRESIDENTA.— De la doctora Hildebrandt tiene duda, ya.
El señor DIANDERAS OTTONE.— De lo que sí estoy absolutamente seguro es.
La señora PRESIDENTA.— La señora Salgado.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Salgado, señora Cuculiza y Trazegnies.
La señora PRESIDENTA.— Ya. Entonces, ¿qué ocurre?
El señor DIANDERAS OTTONE.— Bueno, él hace una explicación muy breve, ya tenía
grabado un mensaje, y anuncia. Hubieron algunas voces sobre todo de la señora, que cómo era
eso posible, que el Perú iba a ser inviable, etcétera, etcétera.
Y traen un televisor y proyectan el mensaje, que era, si mal no recuerdo ocho o nueve de la
noche, y pasan el vídeo ya digamos el mensaje que él pasa a la nación, donde anuncia el recorte
de su mandato y desactivación del SIN.
Ahí nos quedamos ya muy breves minutos, ahí en cadena van pasando Villanueva a Ibárcena,
Ibárdena a Bello y Bello a mí, de que había una reunión en el SIN. Dije ¿para qué? Pero al salir
Villanueva me dijo "no. Dianderas —me dijo— usted no". Y de ahí yo me fui a mi domicilio.
La señora PRESIDENTA.— Ese aviso lo hacen fuera de la reunión con Fujimori.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Fuera, bueno, primero en cadena, porque estamos
sentados justo en una parte como ésta. Estaba al final, estaba el Ministro de Defensa, Interior y
las otras personas.
La señora PRESIDENTA.— Pero, de una manera discreta.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Sí, no fue público eso. Bueno, ellos se van, ya no sé qué
tratarían.
La señora PRESIDENTA.— Esto incluye a todos, a todos los presentes menos a usted.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Así es. Militares.
La señora PRESIDENTA.— Sólo militares.
El señor DIANDERAS OTTONE.— Sí, militares.
Después, el 18 ó el 19, el 19 si mal no recuerdo; no he traído el papel, lamentablemente no tengo
la secuencia. El día 19 convocan a otra reunión en el SIN; no obstante que el SIN ya estaba
desactivado. Yo inclusive hablé con Bello y le dije "oye, ya para qué reunión". Me dijo "es
mejor" y tenía razón en alguna forma. Me dijo "es mejor estar informado qué cosa es lo que está
pasando, que no estar informado o estar ciego de lo que podía estar pasando, de lo que querían
hacer".
A esa reunión me fui yo como a las ocho, ocho y media de la noche. Ahí había todo un laberinto;
pero, ya se notaba más presencia de seguridad militar.
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