El señor PRESIDENTE.— Había una posibilidad remota que las cosas pudieran ir a favor suyo.
La señora CUBA JIMÉNEZ.— De repente, sí.
Yo asistí a la dirección que nos dieron y me encontré con que habían muchas personas..
El señor PRESIDENTE.— Muchas personas, ¿cuántas?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— Más de 100.
El señor PRESIDENTE.— ¿200 personas?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— Sí, más o menos.
Entonces, nos organizan en grupos, nos trasladan a mi y a 3 señoras en un auto. Y llegamos al Servicio de
Inteligencia, donde nos hacen pasar y llegamos a un salón muy grande y también en ese salón habían
muchísimas personas, unas 200 también. Se supone que todas esas personas estaban en mi misma
condición, habían sido citadas para una entrevista citadas para una entrevista, que es lo que nos dijeron.
En un momento dado, se me llama y paso a un salón, en el que estaba el ingeniero Absalón Vásquez,
estaba el congresista Medelius, estaba el congresista, creo que era en ese momento ministro Trelles.
Y bueno, mire, era una mesa grande, una mesa en la que estaban ellos. Y yo tuve la oportunidad de pasar
a la sala porque me hicieron pasar y estaban esas personas y también había otra persona que, por vista, yo
dije: “él es el doctor Montesinos”.
El señor PRESIDENTE.— Diga el nombre completo.
La señora CUBA JIMÉNEZ.— El doctor Vladimiro Montesinos.
Se me hacen algunas preguntas. Quien en realidad me hace las preguntas es el ingeniero Absalón
Vásquez, como de dónde era, qué hacía. Y me dice: “¿sabes, Daisy? Eso era todo, retírate, nomás. Deja tu
teléfono.” En qué hotel estaba hospedada, le indiqué. Y me dice: “si mañana se te llama, entonces vas a
asistir a la misa dirección que se te dio —o sea, Las Camelias—, y si no se te llama, puedes retirarte
nomás, que esto fue todo. Muchas gracias.” Me retiré y me fui al hotel.
El señor PRESIDENTE.— Este primer ingreso en el SIN, ¿qué fecha tenía más o menos?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— 4 ó 5 de febrero.
El señor PRESIDENTE.— ¿El 4 ó 5 de febrero del año?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— 1999.
El señor PRESIDENTE.— Es decir, faltaba un año y medio para las elecciones.
La señora CUBA JIMÉNEZ.— No, no. Para las elecciones, febrero, marzo, abril ya eran las elecciones.
Meses.
El señor PRESIDENTE.— Entonces, año 2000.
La señora CUBA JIMÉNEZ.— Año 2000.
El señor PRESIDENTE.— Es decir, usted vino 4 ó 5 de febrero ha dicho. ¿Del año electoral?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— Del año electoral.
El señor PRESIDENTE.— ¿No un año antes?
La señora CUBA JIMÉNEZ.— No, no, no, no.
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