a los chicos quiénes han venido, qué gente hay, me decían están los ministros. O sea, eso es lo
que yo.
El señor PRESIDENTE.— La palabra la congresista Anel Townsend.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Gracias, señor Presidente.
Para que la señora Arce precise los siguiente datos: ¿Cuánto ganaba la señora Arce y si ella
entregaba una boleta y tenía la Declaración Jurada respecto a estos ingresos, ya que ella refiere
que empezó medio tiempo del 1992 a 1997, y tiempo completo en 1997 al 2000?
La señora ARCE GUERRERO.— Tiempo, medio tiempo no, o sea, me quedaba más de 8, 9,
10 horas en las tardes, en los primeros años. Después sí estaba todo el día, o sea, ni siquiera era
tiempo completo, era mucho más.
Ahora, como yo lo preciso, no era empleada del SIN, recibía una retribución por los servicios
que le prestaba a él, nunca firmé un recibo porque no lo consideró de repente él y no era una
cantidad fija la que percibía.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Cuál era la cantidad?, ¿señora, usted debe
cuánto ganaba?
La señora ARCE GUERRERO.— No era una cantidad fija, como le digo. Los últimos meses
me pagaba mil dólares, podía ser mil quinientos o dos mil dólares; o sea, no era una cantidad fija.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Qué tipo de acuerdo tenía usted con el doctor
Montesinos, laboral?
La señora ARCE GUERRERO.— Como le digo, nunca hubo un acuerdo laboral, nunca entré
y me precisaron, por decirle, me dieron un manual de funciones. No era un manual de funciones
el que yo tenía, o sea, no era un acuerdo de empleadora a patrono. No sé si me dejo entender.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— O sea, lo que usted nos está señalando que
recibía por lo menos mil quinientos dólares mensuales, pero no los declaraba, o sea, tenía usted
ingresos. El señor Montesinos sacaba de su propio dinero, cuando oficialmente él el ingreso que
tenía en el SIN, lo ha indicado el ex Presidente del Consejo de Ministros, Federico Salas, era de
menos 2 mil soles, digamos, oficialmente.
Pero que quede claro, entonces, usted recibía este dinero de mil quinientos dólares al mes sin un
recibo de por medio. Luego, al año usted no hacía una declaración tributaria.
La señora ARCE GUERRERO.— No, porque no tenía ningún recibo y no era, como le digo,
no sé si pueda yo estar equivocada, pero no era una.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Era una remuneración
La señora ARCE GUERRERO.— Claro, pero como le digo, no había un documento, un
contrato ni nada de esto.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Pero usted es consciente de que esto es por lo
menos una renta —diríamos— de por lo menos cuarta categoría. Por lo pronto, tres años usted
mantiene que ya era la única secretaria, y esta situación viniendo de un abogado y de un
funcionario público, ¿usted no la consideraba?
La señora ARCE GUERRERO.— Nunca me la indicó, yo sí le hacía sus declaraciones a él,
pero nunca nadie me dijo que tenía que hacerlo.
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