periodistas, específicamente, de Enrique Vidal y como el testimonio era de este periodista que trabajó con Pezúa, Oscar Eduardo Bravo que él reconocía que Vidal era un excelente periodista y también el segundo, Mario Guimarey que es un excelente periodista y que no tengo nada en contra de él. Lo que también me contaba de la cercanía que tenía Enrique Vidal con Pezúa y con Alejandro Rodríguez Medrano y yo supongo que de ahí tenían una valiosa fuente de información judicial y ahí después de esto venía el chantaje o la presión. El señor PRESIDENTE.— ¿Quién integraba este grupo de periodistas, hasta donde llega su conocimiento? El señor ZEGARRA SALAS.— Por referencias, yo se que son varios. Ahora, el cabecilla podemos entender que es Enrique Vidal, pero para que esto opere han sido varios, yo no me arriesgo a decir más nombres, salvo los operativos; es decir, los que vivían en el Congreso que son los hermanos Díaz, principalmente, Lucho Díaz el asistente de Henry Pease que está muy bien posesionado y seguirá posesionado. Ese es un problema del Congreso. El señor PRESIDENTE.— Su fuente de información es según me refiere, un grupo de parlamentarios, en concreto me dice dos a los que ha entrevistado y, ¿tiene alguna otra fuente adicional? El señor ZEGARRA SALAS.— Mire, hay una cosa que yo por ejemplo, en la época de la que estamos hablando, era cronista parlamentario y trabajaba en la tarde, exactamente, y me tocaba cubrir, por ejemplo, todos los plenos de los jueves. Y de ahí sabíamos, por ejemplo, quiénes aprovechaban de estar en algún medio para cobrar. Nunca lo asociamos, al menos en ese momento no la asociamos con una cosa ya organizada, compleja que se forme una bolsa, pero de alguna manera, si sabemos quiénes están chuecos y quiénes de alguna manera no siguen esa línea, ¿no? Esa es la referencia y después conforme ha pasado el tiempo he tenido mayores detalles, pero hasta estas declaraciones no había entendido bien la proporción del problema, en lo que refiere a esta bolsa que prácticamente sacaban los provincianos. El señor PRESIDENTE.— Estos parlamentarios que han declarado ante usted, ¿le han dado cifras de lo que aportaban mensualmente? El señor ZEGARRA SALAS.— Sí, 500 dólares y rompieron porque según uno de ellos, le quisieron subir, le quisieron aumentar la tarifa y quien se encargaba de pedir el dinero era Enrique Vidal. El señor PRESIDENTE.— ¿Enrique Vidal, directamente? El señor ZEGARRA SALAS.— Sí, amigo de uno, dice que era el cajero. El señor PRESIDENTE.— Y entre el núcleo de periodistas, ¿este tema se comentaba, se hablaba, el dinero efectivamente se repartiría, se lo quedaba este pequeño núcleo facilitando relaciones con otros a los que quizás no les daba el dinero? El señor ZEGARRA SALAS.— Es posible, es posible, hay un caso para poder explicar esto, precisamente, por esa época un caso que yo no entiendo por qué no se difundió o por qué la Mesa Directiva hizo algo y tengo entendido, que el Oficial Mayor estuvo al tanto, aunque yo le he preguntado hace poco y me dijo que no se acuerda, cosa que me sorprende, Pepe Cevasco. Que Lucho Díaz pidió a quince congresistas aportes económicos con el cuento que ganaba muy -18-

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