Durante todo mi proceso he reconocido mis hechos, pero todo tenía un principio y un fin. Para
los Estados Unidos y para las personas a quienes se han presentado en mi proceso como testigos,
como son también miembros de laDEA y exfuncionarios del mismo Gobierno peruano como el
mismo director de la Dinandro de entonces del año 2000, el general Chong Ching se presentó en
mi audiencia para, entonces, él ya estaba trabajando como asesor de la DEA, también bajo
juramento declaró que a mí solamente se me declaró como uno de los mejores informantes, lo
cual en ese momento me sentí orgulloso, de la única persona que pudo ir y pararse ante los
jueces. Eso estamos hablando en el lado de Perú.
En el lado de Estados U nidos yo he asistido desde el año de 1994 para tres agencias más muy
apatie de laDEA, también la agencia de Konston* que es una agenda federal que viene haciendo
Aduanas y el Servicio Secreto de los Estados Unidos, también por otros casos.
Ya estando en Estados Unidos el primer caso fue en New Orleans en el año de 1994 donde
también se incautó droga que era enviado en los buques de nacionalidad peruana que se
incautaba esta droga en el puerto de New Orleans.
Por eso es que también ahí al hacerse esta incautación se hizo a través de la Aduana y el
departamento de laDEA, por eso es que tuve que trabajar combinado con ese departamento de
Aduanas.
Posterior a esto en el año de 1997 se hizo otros cinco casos más en incautación de avionetas en
los Estados Unidos. Entre uno de esos casos que no se llegó a revisar, pero se tuvo toda la
inteligencia que se acopió fue la organización de Fernando Zevallos cuando este avión estaba en
el aeropuerto de Opa-Locka haciendo un desembarque de un alijo de droga que se había
mandado desde Perú.
Toda esta inteligencia, toda esta información yo venía trabajándolo hasta que en el año de 1998
acá en Perú cuando compré una avioneta en los Estados Unidos con mi propio peculio, gracias a
mis, vamos a ponerlo premios, porque así lo llama el Gobierno americano cuando uno da una
información, nos dan premios o formas de las cuales ellos ven la forma cómo gratifican a sus
informantes.
Y o me acumulé cie1ia cantidad de dinero que para el sistema de Estados Unidos mi dinero bien
limpio, bien puesto en el banco, porque me pagaban hasta con cheques de la misma casa de la
moneda como aquí en nuestro país, el fondo, no sé exactamente la palabra, pero es un cheque de
Estado que lo depositaba en el banco.
Con ese dinero di una inicial para comprarme una avioneta valorizada en 100 000 dólares y un
adelanto de unos 30 000 dólares, casi 40 000 dólares. Lo compré con un sistema leasing y esa
avioneta lo traje acá al Perú con ese mismo ánimo de mantener el status de narcotraficante que
yo seguía acá en el Perú y con el mismo ánimo de seguir metiéndome en las organizaciones más
grandes que podían existir acá en nuestro país y tenía todo el sistema de cómo se venía
transportando en esas épocas la droga en las avionetas.
Mientras yo estaba en todos estos trámites, también me había involucrado en otro problema y
esto sí es un problema que por primera vez en una de mis avionetas de mi propiedad incautaron
420 kg de PBC que estaba siendo transportado de la ciudad de Ayacucho hacia la ciudad de
Chimbote.
Para esto tenía toda la protección del Gobiemo que sin ningún problema si me incautaban la
avioneta en mi interceptación, porque como usted verá soy Osear Benites, un simple ciudadano
que no puede controlar los radares, no puede controlar los aviones, no puede tumbar, no puedo
hacer ninguna acción.
Esto tenía la protección, como ya expliqué en el cuaderno de arrepentimiento de entonces el
Gobierno que funcionaba así el narcotráfico, el capo de los capos para entonces era Vladimiro
Montesinos. Esa droga estaba siendo transportado para Chimbote donde iba ser embarcado y
exportado hacia el exterior, era un contrato de 1O toneladas.
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