el plato servido para una venta del banco con relativa facilidad, digamos, era fácil deshacerse del
banco porque por lo que (8) usted nos está narrando no parece muy fácil el escenario, y la
práctica finalmente ha demostrado es que estaba largamente más complicada la situación de la
venta. ¿Qué piensa usted de esto?
El señor GRAÑA.— Bueno, efectivamente, como usted lo dice más o menos, yo creo que
Cofide entró con la buena intención, porque además así lo manifestaron a nosotros, a los que nos
quedábamos y a los que hacíamos más aporte, que el objetivo era entrar, tomar el control del
banco unos meses, y luego salir a venderlo, dentro del proceso de privatización que en ese
momento estaba muy fluido, o sea no era una cosa extraña; y, que para Cofide iba a ser más fácil
encontrar un comprador de lo que lo era para los socios del Banco Latino, todo esto lo hemos
conversado. Ésa era la intención, ahora ¿ por qué después no pudo funcionar?, ha habido muchas
crisis a partir de ese momento en este país, la situación se empezó a deteriorar y fue realmente
muy difícil. Yo creo que en otra época sí hubiera podido ser como lo fue en otros procesos de
bancos que se hicieron antes.
El señor PRESIDENTE.— De mi parte un último asunto, señor Graña.
Usted en un momento determinado en el año 93, es presidente de Aeroperú ¿no?, ¿alguna razón
en especial?, alguna relación de amistad con alguien para representarlo en condiciones en las que
no podía él participar en la dirección o representación de algún grupo económico en especial, en
este terreno. ¿Qué lo conduce a asumir en ese momento la Presidencia?, porque ustedes no eran
parte del consorcio que entra en la adquisición del la empresa ¿no?
El señor GRAÑA.— Bueno, no sé si es el tema, y si pueden mezclar comisiones en esto.
El señor PRESIDENTE.— Nosotros hemos visto también el tema de Aeroperú, entonces.
Entonces, una cosa que no creíamos que era necesario, pero ya que lo invitamos a través del
tema del Banco Latino, nos gustaría tener, tenemos una brecha ahí también, y se lo señalo
también con toda claridad, tiene que ver con el rol del señor Abusada en el proceso ¿no?, que
aparece como postor, luego desaparece de postor, aparece de asesor del ministro Camet, y luego
aparece de presidente. Entonces, un poco la impresión que queda es que hay un vacío intermedio
en este terreno; y, nos interesa saber si fue el señor Abusada quien le pidió que asuma esa
presidencia.
El señor GRAÑA.— No, no fue el señor Abusada, porque además no era él el que tenía la
necesidad de ofrecerlo, eran obviamente los socios mexicanos los que decidían la presidencia.
Pero, la historia es que cuando se privatizaba Aeroperú, nos invitaron a socios peruanos a
participar con ellos en esta empresa, al ingeniero Brasini y a mí.
La verdad es que al entrar los números todavía no estaban nada claros; y, por lo tanto nosotros
prácticamente dijimos que no. Sin embargo, nos insistieron y nos plantearon una solución que
era muy lógica, que era “entren ustedes al directorio por un año, miren la empresa, y al final del
año si es que se convencen de los números entra sino no, y acá no pasó nada”. Y eso fue, la
verdad es ésa. Nosotros entramos al final del año; bastantes meses antes ya lo tenía claro de que
no iba a seguir; pero el hecho es que al final le dije “muchas gracias”. Lo que es cierto es que me
pidieron que si bien no importaba, que no invirtiera, que eso estaba fuera, pero que dejara la
presidencia, en todo caso que me quedara unos años más de director, y así fue, un par de años
más, después salí también ¿no? Pero, la verdad que, por qué en ese momento el mismo caso es
del señor Brasini, tampoco quedó, entonces tenían que buscar otro, ellos tenían nombrar un
director peruano.
El señor PRESIDENTE.— El señor Brasini ¿era el dueño de Serminco ¿no? O sea, ellos sí se
quedaron en el consorcio.
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