(Pausa)
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted ha dicho (3) que ha habido cierrapuertas, bombas lacrimógenas, ¿a
qué hora fue la acción? ¿a qué hora empieza la sesión del concejo? si dice el reglamento del concejo
municipal, que debe ser sesión ordinaria, extraordinaria, explique usted esto y también diga usted si a la
hora de sesionar estaban cumpliendo con el reglamento por esos seis señores, porque la comisión entiende
que hubo algún tipo de irregularidades que usted en su momento denunció.
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— La sesión fue el día 18 de julio, el Concejo Provincial de Puno
reunido a horas 4 de la tarde con la asistencia del alcalde y solamente diez regidores, uno no asiste, es el
señor Jesús Borda, cuyo documento y cuya voto anómalamente lo manda al día siguiente a otra sesión.
Luego de discutir y aprobar cuatro puntos de agenda anteriores al mío, siendo aproximadamente las 7 de
la noche se pasó a dar lectura a la denuncia de la solicitud de vacancia a escuchar mis descargos y, sin
más dilación, a someter a votación la declaratoria.
Quiero decir en síntesis que en ocho días se recepcionó el expediente, se corrió la denuncia, se mandó
citaciones sin haber una investigación, sin haberme dado la posibilidad de hacer un descargo, que es lo
mínimo al que tiene derecho todo ser humano, se me sancionó en la primera sesión siendo
aproximadamente las 11 de la noche.
El señor PRESIDENTE.— ¿El voto a las once de la noche cuál fue? ¿usted estuvo presente ahí?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Sí estuve presente.
El señor PRESIDENTE.— ¿Cuéntenos cómo fue?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Seis votos por la vacancia, incluido el voto del propio señor
alcalde que dirigía la sesión, con él son seis, y el señor alcalde, de acuerdo a la Ley Orgánica de
Municipalidades, nunca debió votar, su voto es dirimente, lo dicen las normas. Cuatro votos que debía
conformarse una comisión investigadora, que se me investigue si hay esta denuncia, que yo tenga la
oportunidad de hacer mis descargos y hubo un voto de abstención, lo que está demostrando claramente
que se había infringido también otro dispositivo por el cual el señor alcalde emitió un voto.
Esta observación, permítame indicarla, también fue precisada en la resolución del señor Presidente del
Jurado Nacional de Elecciones, en la cual desconoce y le llama la atención, indica así en su resolución del
Jurado Nacional, el por qué el señor Gregorio Ticona tuvo tanto apuro, que siendo ya congresista
proclamado, presidió también esa sesión de consejo.
El señor PRESIDENTE.— ¿El voto del señor Borda en qué momento llega?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Al día siguiente por carta.
El señor PRESIDENTE.— Vamos a detenernos un momento en esa situación. ¿El señor Ticona ya fue
proclamado?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Ya era proclamado.
El señor PRESIDENTE.— ¿Ya era proclamado congresista de la República?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así es.
El señor PRESIDENTE.— ¿Siendo congresista de la República preside la sesión y hace un uso de un
voto dirimente y lo convierte en un voto numerario?
La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así es, doctor.
El señor PRESIDENTE.— Perfecto.
-7-