La señora QUILCA DE IGLESIAS.— No, éramos los dos solos. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted se ratifica en esto que está usted diciendo, estaría dispuesta a que pueda estar en presencia del señor Ticona y decirle esto ante la comisión? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Así es, porque él me indicó: si tú quieres este cargo tienes que pagarme porque este cargo me cuesta. El señor PRESIDENTE.— Continúe usted. La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Yo he sido visitada por un periodista, cuyo nombre desconozco, en mi domicilio. Este señor periodista que no me sería difícil ubicarlo si ustedes me dan el tiempo debido, para indicar su nombre, me trajo esta tarjeta de Valdivia Cano, la tenía pero quería negociarla. Yo no tengo por qué negociar una verdad y le dije que si quería declarar y si quisiera apoyarme que me diera esta tarjeta para poder hacer la denuncia. Me indicó que iba a regresar al día siguiente, nunca más se apareció, luego me enteré que esta tarjeta la había negociado con el señor Martín Ticona y fue el señor Martín Ticona quien ha instado a este señor Deza Carrillo para que haga esta denuncia contra el doctor De Valdivia Cano, a fin de poder él acceder al sillón del municipio. Si esa tarjeta estaba en mis manos, si el señor periodista hubiera sido honesto, me la hubiera entregado y yo hubiera hecho la denuncia, pero como no tenía yo dinero no regresó al día siguiente y la negocio con Martín y Martín se valió, estoy segura, señor, de Deza Carrillo para volver a ser nuevamente otro testaferro y hacer esta denuncia ante el Jurado Nacional de Elecciones contra el doctor De Valdivia. El señor PRESIDENTE.— Vamos a abrir una línea de investigación al respecto. Tomen nota, por favor, en la comisión, referente a lo que significa el testimonio de la señora Irma Quilca Iglesias, en ese sentido, de que esa tarjeta que finalmente apareció publicada en la prensa y cuya original ha sido ofrecida en calidad de venta a la profesora Irma Quilca de Iglesias, se ha ofrecido la misma señora a concurrir en las próximas horas con el nombre de la persona que así lo hizo, para que sea citado ante esta comisión en una línea de investigación donde debiéramos comprender también al señor Martín Ticona. La señora QUILCA DE IGLESIAS.— Es más, quiero también agregar que en una próxima oportunidad quisiera encontrarme muy casualmente con el señor periodista éste, yo dije: ¿qué pasó? ¿dónde está la tarjeta? tuve que negociarla por otros lados. Esa fue su respuesta. Entonces, estamos dándonos cuenta que aquí el periodismo sigue traficando realmente con la verdad y está sirviendo a quien mejor paga y eso es muy lamentable que exista en nuestra ciudad. El señor PRESIDENTE.— Bien, estamos avanzando en esta investigación y le vuelvo a reiterar, la precisión de los contactos del señor Ticona con el señor Montesinos para influir ante el Jurado Nacional de Elecciones y quitarle a usted la alcaldía. ¿Usted en esa línea que sabe, qué puede decir? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— En otra próxima oportunidad cuando ya se daban los casos por un desencadenamiento en la vacancia, hay personas que también nos aprecian y también nos valoran en el concejo, y qué dijo este señor Ticona a varios de ellos, cuyos nombres tendría que pedirles permiso para indicarlos. La vacancia procede porque todo ya está negociado y bien negociado, no tengan duda esa vacancia procede. Esas son las palabras textuales del señor alcalde, y es más, señor... El señor PRESIDENTE.— Perdóneme, la voy a interrumpir, tenemos que ser precisos en esta comisión investigadora. Segunda cuestión, hay una afirmación y le pido se ratifique, en la línea de que existen otras personas cuya identidad usted en este momento no desea revelar, que habrían escuchado lo mismo que este señor le dijo a usted en privado, es decir, una negociación, ¿eso significa un dinero, señora? La señora QUILCA DE IGLESIAS.— ¿Qué otra negociación podría haber? -11-

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