Aeroperú tenía con el Instituto Peruano de Seguridad Social, Córpac, Tesoro Público, Petroperú,
etcétera, con todas las instituciones públicas.
Este es un acto de gran irresponsabilidad en la medida que al no existir balances auditados a esa
fecha no se sabía exactamente cuál era el monto al que ascendía esa deuda.
El señor PRESIDENTE.— Perdón, doctor Castro, vamos a interrumpir un ratito, porque hay
problemas en la grabación.
—Se suspende la sesión.
—Se reinicia la sesión.
El señor PRESIDENTE.— Después de haber resuelto problemas técnicos, continuamos con la
exposición del doctor Castro.
El señor CASTRO.— Bueno, estábamos en la primera subasta y en un acto que es totalmente
irregular, ya de total irregularidad y un acto de suma irresponsabilidad que es la asunción de
deudas por parte del Estado de Aeroperú, de una deuda que no conocía a cuanto ascendía con
IPSS, Tesoro Público, Córpac, etcétera, y además vamos a ver que esta deuda en el futuro va a
ser materia de tipificación de delitos.
Luego de esto, se entra ya a la primera subasta en la cual existían 2 postores claramente
definidos: Uno era el consorcio mexicano y otro era el consorcio de alguna manera nacional
integrado por Naviera Santa y Faucett.
En esa subasta realizada el 16 de diciembre de 1992 el consorcio integrado por Naviera Santa y
la compañía de aviación Faucett ofreció 41 millones de dólares contra los 40 que ofreció el
consorcio mexicano y se le otorgó la buena pro en una primera instancia.
Luego el consorcio mexicano impugnó esta decisión por 2 argumentos fundamentalmente,
porque la empresa de aviación Faucett tenía litigios con el Estado por el caso del dólar MUC y la
segunda era que la carta fianza que habían presentado no era la que, el texto que le pedían las
bases y además el banco que había emitido esta carta fianza no estaba entre los que eran
aceptados por el BCR para la subasta.
Es en este contexto que se revoca la precalificación a la empresa de aviación Naviera Santa y se
convoca a una segunda subasta que sería para el 16 de enero de 1993.
Cabe indicar que en la primera subasta el doctor Roberto Abusada Salah se presenta como postor
en el consorcio mexicano con 2% de acciones por adquirir. Él mismo ha reconocido ante nuestra
Comisión que ese 2% era su comisión de éxito por haberles de alguna manera gestionado el
negocio a los mexicanos y vendido la idea de comprar Aeroperú. Él lo ha reconocido así ante
nuestra Comisión.
Durante la segunda subasta se dan una serie de hechos irregulares durante los primeros días del
año 1993 previos a la subasta —estos hechos están de alguna manera redactados a partir de la
página 23 del punto 7—. Lo más importante aquí es que el doctor Abusada ha reconocido ante
nuestra Comisión de que el primer día hábil de enero de 1993 él ya se había retirado del negocio
y que él nunca participó en la segunda subasta, lo cual, con los documentos que tenemos prueban
que es absolutamente falso.
Absolutamente falso, porque él el día 6 de enero se constituye con el consorcio mexicano
manteniendo los mismas proporciones que tenían para la primera subasta con su 2% original y
presentan sus declaraciones juradas, presentan su propuesta económica.
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