Entonces, lógicamente que en algún momento —como usted me acaba de mencionar— habrá habido
alguna persona que ha contactado conmigo para conversar de alguno de los créditos que haya podido
tener y probablemente me hayan podido referir también, porque eso no lo voy a negar, porque es una cosa
cierta.
En eso consistía mi presencia.
El señor PRESIDENTE.— Su relación con la Caja la toma a través de Venero, pero con quién la toma,
quiénes son sus contactos en la Caja, con quién establece el vínculo con la Caja.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Me acuerdo que la persona con la que tenía el contacto directo
era el señor Carlos Valdizán y en ese momento el señor Puccio.
El señor PRESIDENTE.— ¿Qué cargos tenían ellos?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— El señor Ángel Puccio era gerente general y Carlos Valdizán
era un socio más de Alberto y Lucho Duthurburu, pero tal vez por sus conocimientos de Banca.
Mi relación con la Caja en ese tiempo no fue tan directa, porque todo era a través del gerente general que
cumplía esa función en el broker correspondiente.
El señor PRESIDENTE.— El señor Puccio.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, no, me refiero a los broker. O sea, los gerentes generales de
los broker eran los que remitían las cartas, las comunicaciones al gerente general, en este caso al señor
Puccio.
El señor PRESIDENTE.— En este caso, en las empresas con las que usted participaba, en la relación
con la Caja eran quiénes. ¿Quiénes eran los gerentes que mantenían el vínculo con la Caja?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Hubieron varios. Recuerdo que había uno que era familiar de
Alberto Venero, el señor Villa Zambrano creo que era, después...
El señor PRESIDENTE.— ¿Vía Mar Egeo?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, creo que él estaba en Tibe.
El señor PRESIDENTE.— En Tibe.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— En Tibe, y en Mar Egeo era el señor Parodi y en Atlanta era el
señor Víctor Requejo, que era el cuñado de Alberto Venero.
El señor PRESIDENTE.— ¿Qué relación tuvo usted con el señor Duthurburu?
Si le he entendido bien, usted representaba los intereses de Venero, pero ante Duthurburu usted aparecía
como una persona de un peso propio.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Así es, correcto.
El señor PRESIDENTE.— Lo cual implica que Duthurburu tenía una apreciación de su rol que era
distinta a la real.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— A la real, sí.
El señor PRESIDENTE.— Eso es cierto.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Eso es cierto.
El señor PRESIDENTE.— ¿Eso hasta cuándo dura? ¿Hasta que esto se hace público, etcétera, o hay un
momento en la relación con la Caja en que Duthurburu queda claro en que...?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— No, a Luis Duthurburu nunca le mencioné mi posición puesto
que, como usted comprenderá, en un momento determinado yo cumplía el rol de representar en las
acciones de FINSUR a Alberto Venero y el rol de representar las acciones de Alberto Venero en la
operadora del Hotel Las Américas.
Estos hechos que le estoy comunicando ya existen procesos judiciales: uno en el Segundo Juzgado y, si
me permite, del Hotel Las Américas, el expediente 68, en el Segundo Juzgado; y lo que he referido de la
Caja de Pensiones Militar Policial, en el hecho de lo que es el salitre, en el Quinto Juzgado, el expediente
3001. En el expediente 3001, ahí prácticamente narro todo lo que en ese momento yo estoy
manifestándoles.
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