ahí están las pruebas, han redundado en malos negocios para la Caja.
Entonces, usted nos dice que igualmente como en el caso anterior, no le consta que ellos hayan recibido
algún beneficio.
Entonces, yo le pregunto, bastaba tener el trabajo, es decir, a lo mejor pues, era un trabajo muy bien
pagado. Entonces, que sé yo, si a mí me pagan por un trabajo 10 mil dólares y me piden que no mire
nada. A lo mejor encuentra usted a alguien que por 10 mil dólares firma sin mirar ¿no?
Entonces bastaba el trabajo, era un estímulo suficiente para las decisiones que estamos encontrando, en el
caso, por ejemplo, de los tasadores, el tener contratos regulares era suficientemente atractivo, más allá de
que le pasaron un 1% medio por ciento, 5%, a lo mejor no le pasaron nada. Simplemente el hecho de
mantenerlo alimentado como trabajo, ese era el estímulo ¿le parece a usted?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Desconozco, pero usted acaba de decir algo que me llama un
poco la atención, en cuanto a la subvaluación.
Yo quiero poner como ejemplo, el hecho del tema del salitre que es un expediente que se lleva en el
Quinto Juzgado, que ya ustedes tienen conocimiento. Que actualmente existen debate periciales, los
mismos que los ingenieros de parte del Estado, en este caso, no pueden demostrar de que ha habido
subvaluación. Y han habido debates periciales, creo, que han durado cerca de 3 a 4 meses.
Y es más, va, tengo entendido CONATA, pero hasta donde yo sé, CONATA fue creado precisamente
para subvaluar en la época de Velasco, para pagar menos a los terratenientes.
Esas mismas consideraciones se están aplicando para tasar, en este caso, el terreno del salitre. Pero no
pueden sustentar su hecho.
Es por esa razón que yo le mencionaba que mal puedo yo juzgar en este caso, al tasador, Diego La Rosa,
si hizo o no bien su trabajo.
El hecho también que usted me dice, el hecho de estar alimentado teniendo tasaciones como exclusivo.
Yo diría no tanto así porque han habido otros tasadores también.
Al menos, por ejemplo, en Finsur que hubiera tenido el control total de todas las tasaciones, hubiera sido
la persona ideal desde el punto de vista que usted menciona.
Pero no ha sido así, han habido tasadores de diferentes razones sociales y personas naturales ¿no?
El señor PRESIDENTE.— Volviendo a su relación con los directivos de la Caja. Usted tenía
oportunidad de interactuar con algunos de ellos, debido a que participaba en el directorio de Finsur, y
algunos de los directores de la Caja eran también directores de Finsur, ¿me equivoco?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Sí, sí.
El señor PRESIDENTE.— Okay.
Además de esta oportunidad de interactuar y como tuvo oportunidad de interactuar, pues, de proponer
cosas y ver, seguir conversaciones sobre temas que están abiertos.
En una manifestación el señor Duthurburu ha resaltado la influencia que tenía Venero y la suya como
representante de él, para el nombramiento de algunos directores, para la selección de algunos directores.
¿Es esto así, usted alguna vez ha participado en alguna conversación donde se ha evaluado el currículum
de algunos oficiales, donde se ha ponderado si este general o tal otro conviene, y derivado de ello ha
notado que esto ocurría, que esto se concretaba?
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— Estamos hablando de directores de la Caja de Pensiones.
El señor PRESIDENTE.— Sí, señor.
El señor VALENCIA ROSAS, Juan.— En el Quinto Juzgado también yo he declarado al respecto, ha
habido una confrontación con Alberto Venero.
Lo que dije en su momento fue lo siguiente: En algún momento Alberto Venero me dice que él procuraba
poner a los directores que iban a estar en abastecimiento de las diferentes Fuerzas Armadas, porque él
como proveedor le interesaba tener una cercanía a ellos, y la razón de ser directores de la Caja, era como
tenerlos un poco más cerca.
Pero en la confrontación se ha concluido en lo siguiente, de que ese es un dicho mío, ese es un comentario
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