No se me ocurrió otra cosa que ponerlo a nombre de mi esposa, o sea, sacarle todos los nombres
y ponerlos a un solo nombre. Pero después me di cuenta que también eso podía ser fatal y
después lo cambié y lo puse a otro nombre también. Y así se quedó.
La señora PRESIDENTA.— Y eso porque le habían indicado, como usted dice todo se llega a
saber, pero en ese momento ocultar toda esta operación porque si hubiera sido una cosa
autorizada por presupuesto se decía que la propia Quinta Región había comprado.
El señor SOTERO NAVARRO.— Indudablemente no fue del presupuesto, era una cosa pues
clandestina.
La señora PRESIDENTA.— Claro. Por eso, al ser clandestina entonces usted la pone a nombre
de su esposa y luego de estar a nombre de su esposa pasa a estar a nombre de otras personas ¿no?
El señor SOTERO NAVARRO.— Claro. De ahí nuevamente cambié y están con nombre de
otras personas. Es por eso que yo quería encontrar un momento, porque yo tengo que manifestar
eso, porque eso tiene que pasar a poder del Estado.
La señora PRESIDENTA.— Correcto. Porque si se lo pone a nombre de su esposa o a nombre
de terceros, entonces, ahí entran los indicios de que esas personas pudieran verse favorecidas.
El señor SOTERO NAVARRO.— Favorecidas, claro.
La señora PRESIDENTA.— Porque qué es lo que asegura que... o sea, usted ya le dio el título
de propietarios.
El señor SOTERO NAVARRO.— El título de propietarios tenían desde el inicio.
La señora PRESIDENTA.— Por eso, ¿pero el dinero de quién era?
El señor SOTERO NAVARRO.— Ese es el problema mío.
Por eso es que yo hablo con mi abogado porque yo quería hacer una confesión sincera para que
esas motocar pasaran a poder del Estado o de alguna entidad en Iquitos que la necesitara.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y era clandestino todo esto por orden de Montesinos?, ¿de quién
recibió la orden usted de ocultar la información de Fujimori? Porque le tienen que haber dicho:
compre los motocar.
El señor SOTERO NAVARRO.— Montesinos me dijo que había acordado con el Presidente
Fujimori, en vista de que el esfuerzo económico que se había hecho en la Selva no dada
resultados.
La señora PRESIDENTA.— ¿Cuándo le dijo eso Montesinos a usted?
El señor SOTERO NAVARRO.— El dinero me lo enviaron a mí el 28 ó 29 de enero.
La señora PRESIDENTA.— Del 99. ¿Y cuándo Montesinos le comenta, le explica, lo que
usted acaba de decir?
El señor SOTERO NAVARRO.— Por teléfono me dice que sabía, no sé, hay elementos de
inteligencia en todas partes, sabía de que no daba resultado la actitud del Presidente porque los
motocar no bajaban, que era donde más sentía la gente. Entonces, da esa idea y envía el dinero.
Es el único dinero que he recibido, pero fue por ese motivo.
La señora PRESIDENTA.— Y cuál fue el criterio entonces para uno u otro propietario. Por
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