El señor VILLENA ARIAS.— En realidad no.
El señor PRESIDENTE.— ¿O sea que usted, general, cree que hizo una cosa muy normal,
regular, pese a que se hizo una gigantesca campaña periodística donde se acusaba a los
tránsfugas, donde el pueblo de Puno lo declaraba traidor al señor Ticona, para usted esto era lo
más regular del mundo, lo más natural que haya ocurrido?
El señor VILLENA ÁRIAS.— En esas circunstancias, no, ya no. Sí pensé que algo podía
haberse manejado. Pero, como le digo, estoy hablando de marzo o abril, inclusive yo he llevado
al alcalde de Puno y el alcalde seguía todavía como alcalde, o sea que no he llevado yo a un
congresista al Servicio de Inteligencia.
En esas circunstancias yo deduzco o no pensé en nada.
El señor PRESIDENTE.— No sospechó nada.
El señor VILLENA ARIAS.— No sospeché nada.
El señor PRESIDENTE.— Sin embargo el señor Ticona ya era congresista electo por el partido
Somos Perú.
Ahora bien, ¿no pensó usted, general, que en algún momento usted fue utilizado para cumplir ese
encargo de presentar al señor Ticona al Servicio de Inteligencia para que sea captado de una
manera, presuntamente dolosa, a efecto de hacer una mayoría distinta a la que mandó el pueblo
en el Congreso?
El señor VILLENA ÁRIAS.— A posteriori pienso que, de repente, sí he sido utilizado, sobre
todo pensando en que como yo había sido el gestor de un trámite ante el Comando conjunto
podría haberse utilizado esa gestión para ese acercamiento y que en alguna conversación en ese
momento o a posteriori se haya hecho ese acercamiento o cambio.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted nunca más volvió al SIN con el señor Ticona?
El señor VILLENA ARIAS.— No.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted nunca escuchó las conversaciones del señor Montesinos con
el señor Ticona?
El señor VILLENA ÁRIAS.— Solamente la inicial de las obras y después no sé nada más.
El señor PRESIDENTE.— ¿La inicial de las obras o la inicial del saludo previo?
El señor VILLENA ÁRIAS.— Saludo y de las obras.
El señor PRESIDENTE.— ¿Nos puede usted referir cómo fue? ¿qué fue lo que escuchó usted
en concreto? Hasta donde haya, por supuesto, un recuerdo certero de las cosas.
El señor VILLENA ÁREAS.— Parece que el doctor Montesinos conocía algunos antecedentes
de con quién iba a hablar. "Señor Gregorio Ticona, ¿cómo está? ¿qué dice el departamento de
Puno?". Entonces, "Bueno, tenemos esta problemática", le dijo. Más o menos le ha explicado las
tierras ribereñas al Lago Titicaca. (3) El segundo aspecto, que se necesitaba lo de la calle FW, y
la maquinaria pesada que necesitaba.
El señor PRESIDENTE.— Le dijo en delante suyo, "vamos a tratar esto".
El señor VILLENA ARIAS.— Sí, delante mío. "Ya vamos a ver en que forma lo podemos
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