El señor GUILLÉN.— No, de antemano no los conocía. Yo llegué al tribunal y ahí los conocí.
El señor ZAPATA.— La hipótesis acá es la siguiente, se hayan varios casos de grupos interesados o
conectados con Vladimiro Montesinos que se han resuelto en la tercera y en la quinta sala, de lo cual se
desprende la sospecha que puede haber conexión entre la quinta y la tercera.
Y le pregunto directamente, ¿guardaba alguna conexión con la tercera sala a propósito de casos de
Vladimiro Montesinos?
El señor GUILLÉN.— Señor congresista, ahí también, o sea que jamás yo hablé al de la sala que
resuelva un caso u otro caso de tal o cual forma. Ningún vocal, ningún asesor, ni el relator, y tampoco —
para qué voy a mentir— los de la tercera sala o como de nuestra sala, ninguna sala que me hayan hablado
a mí o que yo haya hablado a ellos.
El señor ZAPATA.— No ha influido ni ha recibido influencias.
El señor GUILLÉN.— No, nunca he influido ni me han influido a mi.
El señor ZAPATA.— Entiendo.
Una pregunta última, para terminar, señor Guillén.
Con respecto a Alberto Venero y el caso Santa Ángela, ¿estaba esta ventilándose en la quinta sala o en
alguna otra?
El señor GUILLÉN.— Mire, Santa Ángela hay una situación especial y usted va a ver inclusive en la
relación de honorarios va a encontrar que hay un honorario Santa Ángela, porque ya me han hecho
preguntas en varias instancias, inclusive en la inspectoría y todo.
En el año 1998, no en 1999 que llegué al tribunal, me llama el Estudio Solís y me dice, señor Guillén, hay
un expediente para una posible reclamación tributaria, entonces ¿la parte contable y tributaria puede
tomarla?
Era un trabajo, me llamaron y yo dije voy a verlo. Entonces me citó a su oficina que quedaba en una
transversal de Camino Real y habían muchos abogados más, habían dos auditores y varias personas, y me
dice este es el caso.
Entonces vimos la situación y me dice ¿puedes proyectar la parte tributaria? Por qué no, me llevas al
estudio los libros, los expedientes y se hace la proyección. Y hacer esa proyección demoró casi un mes.
Luego, una vez que terminé le llamé que ya estaba y le entregué para que la parte legal termine de hacer
su reclamación. Bueno, ahí vinieron otros abogados y se lo llevaron y luego presentaron la reclamación.
Luego le llamé al estudio para que me pague y me dice el caso se ha retirado, ya está otro estudio, ¿y
entonces quién me va a pagar? Entonces me dice que tendría que hablar con la empresa. ¿Y de la empresa
quién? Porque en esas coordinaciones por la empresa estaba una señorita Luisa Venero, entonces me dice
tendrías que hablar con ella.
El señor ZAPATA.— ¿Ella era hija de Alberto Venero?
El señor GUILLÉN.— Hermana, creo.
Entonces me dice que tendría que hablar con ella, ya era diciembre y yo me conecté con ella y le dije que
había hablado con el Estudio Solís y me dijeron que habían terminado con el caso y ya estaban otros
abogados, y efectivamente estaba otro estudio, y usted ha visto que yo he trabajado.
Me dijo que no me preocupe, que iban a reconocer; conversamos y nos pusimos de acuerdo y me pagó.
Ahí está mi recibo de honorarios, mi retención de renta de cuarta y todo.
-9-