—A las 11 horas y 53 minutos se ingresa a sesión reservada.
El señor PRESIDENTE.— Se reanuda la sesión. (2)
Voy a dejar en el uso de la palabra al señor Juan Valencia Rosas.
El señor VALENCIA ROSAS.— Señor Presidente, agradezco la oportunidad que ustedes
me han brindado de venir a dar mis declaraciones y gracias también por las coordinaciones
que ustedes hayan podido hacer con las instancias correspondientes.
Yo voy a responder absolutamente todo y le voy a pedir, por favor, que me dé la oportunidad
de empezar a narrar cronológicamente para que ustedes así pudieran tener por entendido en el
momento mismo de que sucedieron las cosas y cómo fueron desarrollando progresivamente.
También me acuerdo gran parte de las preguntas que los señores congresistas, el señor Chang
Ching, el señor Cuaresma, usted señor Presidente, la señorita Townsend, me hicieran y que yo
en la anterior sesión había mantenido en reserva la declaración, las voy a ir contestando
progresivamente, señor Presidente.
Si me permite, entonces, puedo iniciar mi narración.
El señor PRESIDENTE.— Continúe, señor Valencia.
El señor VALENCIA ROSAS.— Mis actividades anteriormente, a partir del año 75, fueron
dedicadas al brokeraje de seguros. Como está declarado en Sunat, toda mi labor siempre fue
desarrollada dentro de las reglas y normas correspondientes en la Superintendencia de Banca
y Seguros.
Yo me mantenía como broker de seguros, gerente general de Las Acacias Productores de
Seguros, hasta el momento en que me independizo y aproximadamente en el año 1988 es que
logro reencontrarme con el señor Alberto Venero.
Quisiera hacer un paréntesis en este momento, señor Presidente. El señor Alberto Venero fue
compañero de colegio mío en el Colegio Nuestra Señora de los Desamparados, en Breña. Nos
habíamos dejado de ver, yo sabía que él había tenido bastante prosperidad porque se había
dedicado a las confecciones y básicamente a proveer de lo que significaban uniformes y
algunos otros materiales a las diferentes Fuerzas Armadas y Policiales. Tengo entendido de
que se inició en la época de Velasco, donde tenía un tío que se apellidaba Venero, del
Ejército, que estaba en el Ministerio de Defensa; ahí es donde él se inicia muy joven.
Como le manifestaba, volviendo al punto de mi encuentro, en 1988 yo le ofrezco mis
servicios para poder llevarle los seguros correspondientes. Él acepta y empiezo a darle la
protección de seguros con las compañías de seguros del mercado, de todo lo que significaba
su patrimonio personal y también en alguna medida de salud y vida, que son usuales en el
mercado.
Es así que hasta el año 1990, donde, como todos ustedes recordarán, ocurre el cambio de
Gobierno y no se sabía cuál era la situación económica que iba a vivir el país, es que yo viajo
a Bélgica por el espacio de un año. Ahí conocí a unos grandes amigos Tomás...
El señor PRESIDENTE.— Perdón, señor Valencia, ¿en qué año es que usted viaja?
El señor VALENCIA ROSAS.— En 1990, señor.
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