El señor PRESIDENTE.— Sí, está ahí consignado. 500 ejemplares, ¿a cuánto se vendían? El señor CHAMBI MAMANI.— La verdad yo no tuve acceso nunca a esa información. El señor PRESIDENTE.— Como periodista, ¿qué supone? ¿Se compraba todo? El señor CHAMBI MAMANI.— Yo creo que se vendía gran parte, la mitad o un poco más de la mitad. El señor PRESIDENTE.— ¿De qué otros beneficios se podría beneficiar esta empresa Al día, esta empresa individual del señor Apaza Alemán? El señor CHAMBI MAMANI.— ¿Qué otros beneficios? Publicidad del Estado, no recuerdo muy bien como le digo. El señor PRESIDENTE.— Usted lo que hacía era conseguir algún anunciante y usted de ahí se cobraba una parte proporcional que estaba ya pactada con el señor. El señor CHAMBI MAMANI.— Sí, era la única forma de ingreso personal. Porque —como repito—, ninguno de los trabajadores gozábamos de un sueldo o por lo menos de una propina al mes; nada por el estilo. El señor PRESIDENTE.— Usted se fue de Puno porque tuvo estas amenazas de muerte que lo indignaron. El señor CHAMBI MAMANI.— Esa amenaza fue en marzo. Yo no me amilané con eso, seguí adelante; no puse la denuncia. El señor PRESIDENTE.— ¿Cuánto se fue de Puno? El señor CHAMBI MAMANI.— En diciembre todavía. El señor PRESIDENTE.— O sea, estuvo todo el año. El señor CHAMBI MAMANI.— Sí. Quiero decirle esto, no puse la denuncia a la Policía Nacional, porque a mí no me amilanaron y no quise armar un escándalo en esa oportunidad. Se enteró de esto el general de la Policía, en esa oportunidad el señor Julio César Acurio Monje. Me mandó a llamar una mañana para conversar conmigo y me ofreció las garantías del caso, me dijo que me iba a poner seguridad a través de un —no sé— un policía privado, no sé; que me iba a dar las garantías del caso, que no me preocupara, que siga adelante. Fue una muestra, quizás, de respaldo a lo que yo estaba realizando allá. El señor PRESIDENTE.— A usted le pareció, absolutamente, raro que el propio general Villena se metiera en política ¿no? porque, usted ha mencionado que no había segunda vuelta, estaba muy eufórico él y que pensaba que en la primera vuelta estaba ya. El señor CHAMBI MAMANI.— Sí, para él el triunfo era en primera vuelta. El señor PRESIDENTE.— A usted como periodista, ¿le llamó la atención que un militar estuviera opinando sobre política o no le llamó la atención? El señor CHAMBI MAMANI.— Creo que a cualquier periodista le causa extrañeza que un militar esté envuelto en esa clase de cosas ¿no? porque, los militares no tienen por qué incidir en la parte de decisión política de un gobierno o de un país. -33-

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