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Alfonso W. Quiroz
eliminar por completo este arraigado aspecto de las relaciones humanas. Tal
como lo siguen demostrando recientes escándalos financieros de alcance
global, la corrupción puede reaparecer en medio de las Administraciones
Públicas y los sectores privados más avanzados y eficientes, y causar p��rdidas
incalculables al público en general. Un número creciente de emergentes organismos anticorrupción han enfatizado, cada vez más, la necesidad de ejercer
una vigilancia constante en su contención y castigo.3 Sin embargo, el estudio de
la evolución histórica de la corrupción en las sociedades e instituciones en vías
de desarrollo aún se encuentra en su infancia.
El presente estudio histórico se benefició de la reciente transformación
en el análisis de la corrupción. Trabajos nuevos y persuasivos de economistas
y otros científicos sociales han analizado las manifestaciones actuales de la corrupción con el fin de incluirla como factor en explicaciones más realistas de
los sistemas sociales, políticos y económicos.4 En los últimos diez años surgió,
así, un significativo consenso en torno a las causas institucionales de la corrupción y sus consecuencias negativas para el desarrollo económico, la inversión,
la democracia y la sociedad civil.5 Perspectivas anteriores sobre los efectos supuestamente positivos de la corrupción, a modo de «aceite» que lubrica obstáculos burocráticos en sociedades en vías del desarrollo, han quedado bastante
3. Eigen, Peter. Las redes de la corrupción: la sociedad civil contra los abusos del poder. Barcelona:
Editorial Planeta, 2004; y Moody-Stuart, George. Grand Corruption: How Business Bribes
Damage Developing Countries. Oxford: Worldview, 1997.
4. Para tempranos llamados a integrar la corrupción como un factor en el análisis científico-social, véase Scott, James C. Comparative Political Corruption. Englewood Cliffs, N. J.:
Prentice-Hall, 1972, pp. 3 y 10; y Jacoby, Neil; Peter Nehemkis, y Richard Eells. Bribery
and Extortion in World Business: A Study of Corporate Political Payments Abroad. Nueva York:
Macmillan, 1977.
5.
Mauro, Paulo. «Corruption and Growth». En Quarterly Journal of Economics 110: 3, 1995,
pp. 681-712, y «The Effects of Corruption on Growth, Investment, and Government
Expenditures: A Cross-Country Analysis». En Elliott, Kimberly Ann (ed.). Corruption and
the Global Economy. Washington, D. C.: Institute for International Economics, 1997, pp.
83-107; Klitgaard, Robert. Controlling Corruption. Berkeley: University of California Press,
1988; y Stapenhurst, Rick y Sahr Kpundeh. Curbing Corruption: Toward a Model for Building
National Integrity. Washington, D. C.: Banco Mundial, 1999. Para una perspectiva más ambivalente, véase Shleifer, Andrei y Robert Vishny. «Corruption». En su edición The Grabbing
Hand: Government Pathologies and Their Cures. Cambridge: Cambridge University Press, 1998,
pp. 91-108.
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