142 Alfonso W. Quiroz sus tareas cotidianas.33 Intercambios ilegales similares también fueron comunes en la costa occidental de México y persistirían hasta finales de la década de 1850.34 Así, el congresista liberal peruano Francisco Javier de Luna Pizarro deseaba incrementar la recaudación de aduanas para contribuir así a la moralización de los funcionarios de aduana y, con ello, erradicar el «inmenso contrabando».35 Pero el general Antonio Gutiérrez de la Fuente, prefecto de Arequipa a finales de la década de 1820, protegía las operaciones de contrabando y desvió 33. Witt, Heinrich. Diario 1824-1890: un testimonio personal sobre el Perú del siglo XIX. Traducción de Gladys Flórez-Estrada Garland. Lima: Banco Mercantil, 1992, vol. 1, pp. 82-83 (esta publicación solamente incluye los periodos 1824-1842 [vol. 1] y 1843-1847 [vol. 2] del diario de Witt, un manuscrito en varios volúmenes que llega a su fin en 1890. Esta es una fuente singularmente importante, obra de un comerciante alemán residente en el Perú, originalmente escrita en su mayor parte en inglés y recientemente transcrita a formato mecanografiado por sus dueños. Para información sobre épocas posteriores, el presente estudio utiliza una compilación impresa previa [1987] de extractos del diario, así como partes de la versión mecanografiada del texto original en inglés, citada en notas subsiguientes). En la entrada del diario correspondiente al 4 de julio de 1825, Witt escribió: «supervisé el despacho de $60,000 [para Antony Gibbs & Sons] en el “Mersey”. También conversé un poco con el arriero que había transportado la plata piña desde Arequipa y con Turner, el piloto que se había comprometido a contrabandearla a bordo del buque de guerra, y estuvimos de acuerdo en que ello debía de hacerse esa noche, lo que se llevó a cabo sin contratiempos». Además, Charles Ricketts, el cónsul británico en Lima, reportó que, entre 1819 y 1825, las naves de guerra británicas habían sacado 27 millones de dólares en plata y oro del Perú (Humphreys, R. A. [ed.]. British Consular Reports on the Trade and Politics of Latin America, 1824-1826. Londres: Royal Historical Society, 1940, p. 195, citado en Marichal, Carlos. Ob. cit., p. 21). En 1836, el ministro peruano de Relaciones Exteriores se quejó de la costumbre que las naves de guerra extranjeras tenían de recibir «barras de plata y oro» sin pagar los derechos oficiales (Mariano de Sierra a Samuel Larned, Lima, 11 de junio de 1836, Despatches from United States Ministers to Peru, 1826-1906, microcopy T-52 [en adelante, Despatches 1826-1906)], roll 4, U. S. National Archives and Records Administration [en adelante, USNA]). 34. Gough, Barry M. «Specie Conveyance from the West Coast of Mexico in British Ships, c. 1820-1870: An Aspect of the Pax Britannica». Mariner’s Mirror 69, 1983, pp. 419-433; y Mayo, John. «Consuls and Silver Contraband on Mexico’s West Coast in the Era of Santa Anna». En Journal of Latin American Studies 19, 1987, pp. 389-411, citado en Miller, Rory. «Foreign Capital, the State, and Political Corruption in Latin America between Independence and the Depression». En Little, Walter y Eduardo Posada Cardó (eds.). Political Corruption in Europe and America. Londres: Macmillan, 1996, pp. 65-95, esp. 68-69 y 89. 35. Congreso peruano, sesión del 30 de julio de 1827, en Mercurio Peruano, n.° 6, 7 de agosto de 1827, pp. 2-3.

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