El señor RAMOS VIERA.— Se decía señor Agois nada más, pero no...
La señora PRESIDENTA.— Y Gabriel, es creo, García Pike, el embajador, ¿por qué no nos
cuenta desde el inicio cómo es que el embajador García Pike es el nexo con los Agois? O sea,
llamaban primero a García Pike, después a Agois, ¿cómo era?
El señor RAMOS VIERA.— Bueno, cuando asistieron en una o dos veces el señor Agois,
después ya no se los vio a ellos sino se le vio al señor García Pike, que él iba.
La señora PRESIDENTA.— O sea, la primera vez Montesinos le dice a usted llama al señor
Agois.
El señor RAMOS VIERA.— Bueno, no necesariamente yo, puede haber sido Maruja o mi
compañero que lo deben haber llamado, pero a veces nosotros lo recibimos o sabemos que nos
están comunicando por la guardia que está ingresando el señor Agois.
La señora PRESIDENTA.— Entonces, para que usted quede claro, por ejemplo, el señor Ruiz
ha dicho que él llamaba. Lo que queremos saber es ¿cuál era su participación, usted recibía a
Agois, usted lo llamaba o se enteraba? ¿Cómo era?
El señor RAMOS VIERA.— Bueno, lo he recibido. Si lo he visto, lo tengo que haberlo
recibido. Bueno, él parece que estaba en la salita de Edecanes, al comienzo, subiendo la escalera,
en ahí donde se le ubicaba al señor Agois. Como le digo, a lo mucho en dos oportunidades lo he
visto.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y usted tiene información si es que el señor Agois fue registrado
en un vídeo por Huamán o Túlleme y si retiró con algún dinero?
El señor RAMOS VIERA.— Bueno, en esa sala de Edecanes que le digo, que yo sepa, el
coronel Huamán nunca ha instalado un equipo, no creo que los nos haya grabado, salvo que haya
tenido otro tipo de cómo grabarlo; pero al parecer parece que no.
La señora PRESIDENTA.— ¿Pero él ingresó sólo a la sala de Edecanes?, ¿a ningún otro sitio?
El señor RAMOS VIERA.— Yo lo he visto en la sala de Edecanes nada más.
La señora PRESIDENTA.— Y sobre retiro con sobre o maletín, algo referido a posible entrega
de dinero, ¿tiene información?
El señor RAMOS VIERA.— No. Bueno, él se reunía con el doctor, y desconozco si el doctor le
haya hecho alguna entrega de dinero.
La señora PRESIDENTA.— ¿O sea, que Montesinos los recibía en la sala de edecanes?
El señor RAMOS VIERA.— O sea, al señor Agois se le conducía hasta la salita de Edecanes,
nosotros íbamos y le comunicábamos al doctor que el señor Agois se encuentra en la sala de
Edecanes, él acudía y se reunía con ellos.
La señora PRESIDENTA.— Pero la pregunta es, ¿la sala de Edecanes es una sala de espera?
El señor RAMOS VIERA.— Es una salita de espera. De Edecanes se dice porque ahí paraban
los edecanes del señor Presidente, porque está continua a...
La señora PRESIDENTA.— Claro, porque a Montesinos lo único que le falta era edecanes,
pero no tenía, no podía tener.
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