HUMBERTO MORALEZ RAMÍREZ transportes es otra. Cuando yo llegué (en mayo de 2009) ya estaban más o menos las cosas así y realmente en el transcurso del tiempo me parece que fue allí donde me di cuenta que era por cuestiones de confianza, me parece, confianza entre el ministro Cornejo y el viceministro Cuba. (…) Realmente no tenía poder el viceministro de Transportes sobre la Línea 1”, indicó Luyo a los congresistas. “Lo que sí tenía claro”, dijo Luyo, según el reportaje158, “era que había un afán político. En realidad, es un proyecto político, el más interesado en que se lleve a cabo ese proyecto político era el Presidente. Por eso es que se embarcaron de una manera política los tiempos, los cronogramas, las exigencias. Posteriormente me enteré que hubo una reunión entre el Presidente y varios contratistas, donde el Presidente propuso que el tramo 1 se construyera en 18 meses. Como es un tiempo muy corto para una obra de esa envergadura, me contaron que nadie se atrevía a decir que se podía hacer en ese tiempo. Sin embargo, fue la gente de Odebrecht la que dijo que sí lo podía construir en ese tiempo, y dado que ellos saltaron primero a la piscina los demás contratistas también dijeron que podían hacerlo en ese tiempo. Digo esto porque en realidad es un tema técnico el saber en qué tiempo se puede construir, pero a nosotros se nos dijo de una manera política esto se tiene que construir en este tiempo, 18 meses”. “(…) precisamente los 18 meses de construcción coincidían con el tiempo que iba a estar Alan como presidente”, puntualizó Luyo. Según relata el reportaje159, Barata también contó que en el proceso de licitación del segundo tramo del Metro de Lima ocurrió lo mismo. “Jorge Cuba dijo que querían hacer el segundo tramo y hacerlo de la misma forma, con los mismos procedimientos. Solo que ahora el pago sería de 6.7 millones de dólares”, dijo Barata. 158 159 Ídem Ídem 193

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