El señor PRESIDENTE.— De tal modo que a usted puedan dejarlo libre del asunto. Y esto no
haría más que mostrar o demostrar porque estas son cartas y documentos que han sido
presentados por el señor Merino Bartet que como usted sabrá era un hombre de confianza del
SIN, funcionario de Inteligencia y que estaba muy vinculado a Montesinos.
¿Nunca le comentó Montesinos de esta cartas?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Nunca, nunca me comentó y es más, o sea yo nunca
he conocido a Merino Bartet.
El señor PRESIDENTE.— Pero Montesinos nunca, nunca llegó a un trato con usted porque las
cartas éstas son favorables para usted.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— No las he leído porque simple y llanamente, le digo,
nunca las he recibido, si quiere las leo, no sé si serán favorables o desfavorables pero le digo y
estoy bajo juramento, nunca he recibido ninguna carta de ninguno de estos señores y si el señor
Merino de repente dice eso lo debe de probar y debe tener la rúbrica, no sé. El señor Merino
Bartet es un especialista psicosocial también.
El señor PRESIDENTE.— Se supone que a usted le entregó un dinero “Los Norteños”.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Herless Díaz.
El señor PRESIDENTE.— Ya. A través de Herless Díaz.
Se suponía que ese dinero servía para ayudarlos, al final no lo ayudaron, existe la versión que a
usted lo presionaron los López Paredes para la devolución del dinero ¿Qué fue de eso?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Todo eso es parte de mi colaboración eficaz.
Yo recibí 400 mil dólares de Herless Díaz, a través de Isuzki. De esa plata yo le di 250 mil
dólares a Vladimiro Montesinos, 90 mil dólares quedaron conmigo y 60 mil dólares le di a Luis
Isuzki.
Después que pasaron algunos días y que Montesinos se había comprometido conmigo en que iba
a ayudar a través de Rodríguez Medrano a Herless Díaz, me llamó y me dijo que no iba el tema,
que definitivamente no iba porque la DEA estaba muy al tanto de este tema y estaba encima y
que iba a ser contraproducente y que ya no podía ayudarme.
Entonces yo le dije okey, si es así no hay ningún problema, devuélveme la plata, yo le devuelvo
la plata a esta gente y se acabó la historia.
Entonces, empezó a darme largonas, sí, ahorita no la tengo, después de unos días lo llamé,
después ya me dejó de contestar el teléfono, le empecé a mandar notas a su departamento con el
propio Isuzki que se las dejaba abajo, hasta que llegó un momento en que dio orden a su gente de
seguridad que si venía Isuzki y lo amenazaron incluso que lo iban a detener.
El propio Isuzki en sus declaraciones ha dicho que las notas las enviaba yo abiertas y que él las
leía previamente.
Entonces él en su declaración a Caretas, dice: Corrochano no puede ser loco de mandarles unas
cartas a Montesinos reclamándole una plata si no fuera cierto.
A raíz de eso viene la ruptura entre Montesinos conmigo.
El señor PRESIDENTE.— ¿En qué mes y en qué año fue?
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