La señora ZAVALA.— Existe una diferencia sí, una se basa en los estados financieros y la otra
es más profunda. Pero si no había ningún indicio en los estados financieros, como le digo el año
99 y 2000 el examen tiene un dictamen absolutamente limpio, es con eso que se ha trabajado.
El señor PRESIDENTE.— ¿El dictamen de la auditoría qué resultaba daba en términos de
reflejo de la actividad de Popular y Porvenir?
La señora ZAVALA.— De paso dejarle los documentos, porque aquí están todos los números.
El señor PRESIDENTE.— Perfecto, ¿pero cuál es la síntesis. Digamos, la empresa estaba
quebrada?
La señora ZAVALA.— No, la empresa no estaba quebrada.
El señor PRESIDENTE.— ¿La empresa está en buen estado?
La señora ZAVALA.— La empresa sí estaba en positivo.
El señor PRESIDENTE.— Estaba en positivo.
Entonces aquí hay dos preguntas que nos urge. La primera es, porque no tengo duda de que todos
los miembros de Fonafe leen periódicos y ven televisión ¿no es cierto? sí están informados de la
realidad actual. Por qué no se ordenó una investigación del período más critico de la
administración de Popular y Porvenir, donde hemos tenido desde los escándalos del manejo de la
administración del señor Miyagusuku, los alquileres vía subarriendos de bienes inmuebles de
Popular y Porvenir a casinos norteamericanos, propiedad de personas vinculadas al directorio.
Por qué los representantes de los propietarios, en este caso de los peruanos, los representantes del
Estado que son los representantes ante la junta de accionistas, los que nombran a los
representantes del Estado, no se interesaron en una investigación a fondo de irregularidades tan
clamorosas como las que se revelaron durante todo el período de la gestión del señor
Miyagusuku y compañía, el accidente del avión de Andoas, los pagos no efectuados a las fuerzas
militares, la intervención de irregularidades en los reaseguros, etcétera, y simplemente dieron por
aceptado un proceso de gestión financiera, una auditoría financiera y no una auditoría de gestión.
Esa sería mi primera pregunta.
Y la segunda sería, ¿si la empresa estaba bien por qué la liquidaron?
La señora ZAVALA.— La segunda que es más breve de contestar es bien simple, existe un
dispositivo 674 que es el de Copri que establece en una de las disposiciones transitorias, que creo
es la novena, que los funcionarios públicos tienen que acatar las instrucciones de Copri bajo
responsabilidad. Y en este caso, como correspondía la decisión respecto de la privatización o
liquidación de Popular y Porvenir se tomó en Copri ¿no es cierto? Esa decisión no existe en el
lado de Fonafe, puesto que Fonafe simplemente tiene que ejecutar de acuerdo a un mandato legal
una instrucción clara y precisa de Copri.
El señor VALDIVIA ROMERO (PAP).— Doctora, pero sabiendo Fonafe de que esta era una
empresa rentable, que producía renta a favor del Estado, ¿no hizo alguna observación a la
decisión de Copri de liquidarla?
Aquí por ejemplo han venido otros funcionarios de Popular y Porvenir que han dicho de que
frente a esta decisión de liquidarla, inclusive hubo un informe legal, en la que decía que se
venían cometiendo muchas irregularidades, por eso es que Fonafe no participó de las
convocatorias de junta de accionistas para liquidar Fonafe. ¿No hubo un documento o una
opinión en la que establecía que era inconveniente la liquidación de Fonafe?
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