Y ojalá que la labor de esta comisión siga adelante, y tal vez más temprano que tarde venga el tío, venga el pariente, venga Montesinos, y tal vez tengamos una reunión similar a ésta frente a frente con el buen tío. Concluyo, señor Presidente, permítame, usted ha señalado que sus 16 millones de dólares y tantos en el Grand Cayman, esa información tenemos, está dispuesto a que, en primer lugar, se descongelen las cuentas, venga aquí al país esos dinero. ¿Se ratifica usted? El señor VALENCIA ROSAS.— Señor congresista, usted me hace una pregunta que me turba, porque me dice: "mis 16 millones de dólares". No son mis 16 millones de dólares. El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— Bueno, discúlpeme, los 16 millones. El señor VALENCIA ROSAS.— Okey. Ese dinero, efectivamente, yo he hecho las coordinaciones con el Juzgado ante las preguntas e inquirimientos que se me han hecho, y tengo entendido que eso está siguiendo un proceso que con el debido respeto me gustaría entrar en los detalles en una próxima sesión. El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— Gracias, señor Presidente. El señor PRESIDENTE.— Señor Valencia, la relación Venero-Valencia, entonces, ¿cuál era su negocio? El señor VALENCIA ROSAS.— Venero-Valencia, haciendo un poco de historia, ex compañeros de colegio. Mi beneficio personal por el trabajo que realizaba se inicia —en relación a lo que es Alberto Venero— en los años 1988-89, donde yo era su broker de seguros. Ahí es donde en el año 90, 91, él me contrata como gerente general de su compañía GATS. Ocurrido algún chisme, que parece que no le pareció bien, yo me retiro; pero después él a su vez me convoca nuevamente para ser su hombre de confianza en toda la situación relacionada con la Caja de Pensiones Militar. Ya que él me contó en forma precisa de que al parecer su socio Duthurburu y Carlos Valdizán le estaban robando las utilidades de los negocios conformadas por una serie de brokers que no eran de terceras personas, sino era a las finales de un mismo grupo de personas que se repartían las utilidades, comisiones que eran reflejadas contablemente en una forma falsa en cuanto a la cantidad, ya que se reflejaban cantidades menores, pero las comisiones que daban los clientes de propia voluntad ante tal gestión eran mayores. Es por eso que de ahí nace en el momento en el que yo aperturo la cuenta de ahorros en el Banco Latino y donde ellos, a través supuestamente un poco el centro modelador de los dos socios me confiaban el dinero y yo depositaba en mi libreta de ahorros para después cuando ellos me indicaban: "reparte el dinero", así los repartos del caso, separando algunas cantidades para gastos de oficinas y requerimientos que ellos mismos me daban. El señor PRESIDENTE.— Pero ¿dónde estaba la ganancia suya? El señor VALENCIA ROSAS.— Mi ganancia, justamente, inicialmente empecé ganando 3 mil dólares; posteriormente, cuando ya llego a ser accionista de la Financiera Regional del Sur, dando las dietas tuve parte de las utilidades de la venta de acciones vendidas legalmente en Bolsa. También tuve ingresos por la venta de mis acciones en el Hotel Las Américas de la -83-

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