Entonces, por ejemplo, en el caso del Banco Latino, nos encontramos con que una cosa es la figura antes de que entre el Estado y otra es la figura después de que entre. Pero antes de que entre el Estado, el banco estaba en venta, y todos los bancos que vienen hacer el due dilligent, todos rechazan comprar. Entonces, o alguien está mal, o los banco están locos porque no es negocio, por los datos de la Superintendencia no cuadra. Cuando vienen al Wiese, los Wiese decían que tenían un forado de 300 y pico de millones de dólares, y el primer due diligent el Sudameris, está 800. Y ahora, por lo que hemos conversado con la gente de Sudameris, el forado era más grande todavía. Cuando miramos los créditos del Banco Latino y lo que ha pasado al Banco de la Nación en este terreno, luego a la Comisión Administradora de Cartera, resulta que el noventa y tantos por cientos de los créditos que han pasado a la Comisión Administradora de Cartera no tienen garantía física, papeles al costado que cumplan con el tema. Entonces, por eso yo creo que sí, puede haber falta de esquinas, falta de calle, falta de experiencia, pero tampoco es que los Superintendentes tenían 30 años de edad. El señor PAREDES LANATTA.— Correcto, pero déjeme, esto que voy a aseverar es de segunda fuente. En el caso en que el Banco Nuevo Mundo compró al Banco ‘Mi País’, lo hizo en base, no hizo un due diligent correcto y después entró —creo— que en problemas judiciales con el grupo chileno que vendió. Pero lo que me decían los gerentes, que la Superintendencia tenía una muestra —no me acuerdo si es 4 ó 40 créditos— sobre un total de 13 mil ó 30 mil créditos. Entonces, yo diría pobre supervisión bancaria, muy pobre. Y lo vemos en lo que ha pasado con el sistema financiero, o sea yo no creo que esté dando ninguna novedad aquí. Regresando a nuestro cuadro macro. Acá tenemos las tasas de crecimiento. Acuérdense que en 1998 después de la fiesta inicial de la heterodoxia del gobierno aprista, 96, 97, el 98 empieza una recesión que duró 5 años, duró hasta el año 92. Es una recesión en que el PBI industrial, por ejemplo, cayó 30% acumulado, en que el PBI per cápita cayó en 22%. Estas cifras son similares a las cifras de la grande presión en los Estados Unidos a comienzos del año 30. Después de ese período, viene un período de crecimiento muy alto en el Perú, una tasa promedio de 6% en el período 94, 98, pero con empresas que salían sumamente debilitadas de esta gran depresión peruana. Miremos las tasas de crecimiento al sector privado y vemos una tasa promedio de 35% aproximadamente durante este período. Como le dije, casi 6 veces de la tasa de crecimiento de la economía. ¿Pero a qué empresas estaba dando este crédito? A empresas que salían en un proceso de recesión de cambio en su competitividad debido a las reformas estructurales y, de ser afectadas por tasas de interés altísimas en términos reales a comienzos de los 90. ¿Por qué no se aclaró en ese momento, digamos, en el 96?, ¿por qué el 96 no nos dimos cuenta de la pobreza de la cartera? Porque seguía habiendo ese influjo de capitales que permitía, seguía dando vuelta a la rueda. En el momento que eso se para, hay que verse al espejo y uno se da cuenta que está sin ropa. En los artículos míos que les he adjuntado, hay una discusión sobre ese tema. Además, para ver nuestro cuadro, tenemos los shocks externos, crisis asiática, fenómeno de El Niño y crisis rusa, en 97, 98. Estos shocks, consecuente con la salida abrupta de capitales que se producen en el segundo semestre del año 98, sobre todo en el cuarto trimestre del año 98, junto a una respuesta de política macroeconómica inadecuada. La política fiscal y monetaria fueron sumamente restrictivas, no ayudaron a compensar la caída de la inversión privada, ocasionó una fuerte caída en la demanda interna. -34-

Select target paragraph3

Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents