Cuando llego a casa, no sé si esa noche o al día siguiente en los noticieros decían que era mentira
lo que la señora dice que no puede visitar a los familiares, aquí se ve que la familia está
visitándola.
Nos habían filmado, parece, con unas cámaras a escondidas pero de un jardín posterior que hay
el ingreso por Desamparados, donde se ve que estamos por el pasillo yendo hacia la capilla.
Lo volvieron a pasar el fin de semana y el día 30 de agosto también decían de que sí se le puede
visitar, aquí está y era la misma toma que la pasaban varias veces.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y a usted le prohibieron visitarla?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— No expresamente, pero era un poco difícil e
incómodo.
La señora PRESIDENTA.— ¿Qué pasaba para que fuera difícil e incómodo?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Que a una la tengan parada en la calle en pleno
invierno más de una hora yo creo que es incómodo, ¿verdad?
La señora PRESIDENTA.— O sea, usted, por ejemplo, si quería llamarla para decirle: “Estoy
yendo para allá y que ella pudiera hacer que le abran”. Usted la llamó y no le dieron facilidades o
tampoco podía llamarla.
Le voy a preguntar y usted me dice si es así o no.
¿Usted podía comunicarse telefónicamente con su hermana?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Sí.
La señora PRESIDENTA.— Y usted por qué, es una sola vez, pero que le hagan esperar una
hora en la calle, ¿no le dieron ninguna explicación, simplemente le hicieron esperar?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Sí.
La señora PRESIDENTA.— ¿En qué parte? ¿En la parte de Desamparados?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Sí, afuera.
La señora PRESIDENTA.— O sea, usted avisó a la seguridad que usted era la hermana, se
identificó, sabían quién era usted.
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Sí.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y después de una hora la dejaron pasar? ¿De ahí volvió usted o
ya la señora salió?
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— Creo que ya se retiró de palacio.
La señora PRESIDENTA.— Si alguna cosa similar que le haya pasado, importante como esa
respecto a las visitas.
La señora HIGUCHI MIYAGAWA, Celsa.— No.
La señora PRESIDENTA.— Bueno, si tiene algo que añadir usted nos indica, si no daríamos
por terminada las preguntas.
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