Lo que sí le puedo mencionar es que la ley original no preveía la presencia del Estado en la banca.
Hoy día esa norma ha sido modificada porque se permite esta participación de segundo piso de Cofide,
transitoria. Se ha creado la Ley del Banco Agrario donde también se ha abierto esta posibilidad del Estado
de intervenir en banca.
Pero entiendo que la participación se ha dado en base al mérito de estas normas que han modificado la
Ley de Banca y han creado estos regímenes especiales de intervención y transitorios.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted no ve contradicción con el precepto constitucional universal de que
no hay leyes con nombre propio?
El señor FERRARI.— Lo que le debería señalar más bien es otro principio de la Constitución de que el
estado no desarrolla empresa, si lo hace lo hace basado en el interés común y lo hace en forma subsidiaria
con el Estado.
Ya es una interpretación de la norma legal si es que esto procede.
El señor PRESIDENTE.— Gracias, doctor, por habernos aprovechado gratuitamente de su opinión.
Sobre el tema del Banco Wiese, señor Romero, desde su punto de vista, ¿cómo se explica usted el
deterioro que sufre el Banco Wiese? ¿Qué es lo desata, desde su punto de vista, la crisis del banco?
Le pregunto esto porque parte del tema tiene que ver luego con qué relación hay entre la cartera del Wiese
y la cartera del Crédito.
El señor ROMERO.— Lo que puedo comentar es especulativo porque no tengo acceso a los expedientes
de los clientes en el Banco Wiese, pero sería evadir totalmente la pregunta.
La Superintendencia nos hace llegar a todos los bancos la calificación que nosotros hacemos de los
clientes importantes y para poder comparar si el mismo cliente, el Continental o el Banco de Crédito, el
Banco Wiese, le dan una calificación u otra.
Era obvio desde hacía 3 ó 4 años que la cartera corporativa del Banco Wiese estaba muy deteriorada.
Lo que no se podía determinar —y es difícil determinar, imposible para nosotros y para la
Superintendencia muy difícil— es calificar cómo está el resto de la cartera, quiere decir aquella cartera de
empresas o personas que no es fácil comparar su calificación crediticia con otras entidades financieras.
Me temo que el debacle de la perdida de calidad de la cartera de todo el sistema, que en el Banco de
Crédito ha sido de un orden de magnitud entre 15% a 17% de la cartera, ha perdido totalmente su valor.
Y que esto ha significado en el Banco de Crédito que hayamos reservado en los últimos 3 años en nuestro
balance 160 millones de dólares cada año para aprovisionar cartera y unos 80 adicionales para
aprovisionar cartera indirectamente, porque es para bajarle el valor de los bienes recibidos en dación de
pago, o sea que 180 millones por tres años.
Algo similar o peor debería haber pasado en el Banco Wiese. Pero el Banco Wiese o no generó
suficientes ingresos o no destinó suficientes utilidades para irla sanando.
Conjuntamente con la fusión con el Banco Lima los distrajo porque fusiones siempre distraen, creo que el
deterioro en su cartera debió ser mayor que el nuestro.
Pero déjeme, por favor, reiterar que esta es una apreciaci��n de un competidor. Ya en una oportunidad con
un banquero internacional que hice estos comentarios, y con menos prudencia de lo que lo estoy haciendo
ahora, me increpó el banquero este internacional que era mi opinión porque era yo un competidor.
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