presidente me llama y me dice: coronel, a partir de mañana todas estas diligencias sobre el problema de esta denuncia de mi señora se va a ver acá en el Palacio, así que usted prepara un ambiente en la parte del fondo de la residencia y usted mismo me hace el servicio de recibir al fiscal, que era el fiscal Cubas y una vez que ya esté todo, que no haya ninguna necesidad, usted se retira y así estuve como seis días duró la diligencia. El señor PRESIDENTE.— ¿Y la señora no salía de Palacio? El señor PONCE DE LEÓN.— No, bajaba la señora, yo siempre la saludaba, siempre me decía dónde está tu jefe, está en su despacho le decía y al final de la diligencia salieron todos, parece que, sería cuestión de ver en el legajo, creo que llegaron a un acuerdo familiar. El señor PRESIDENTE.— ¿Entonces, usted nos está testimoniando lo que nos han dicho varios en el sentido de que sí había impedimento de salida de la señora, pero usted no lo impidió en ningún momento? El señor PONCE DE LEÓN.— No, porque no hubo la oportunidad, porque yo le dije que si la señora tratara de salir me llamara y si ya exigía que salga. A veces ella aceptaba muchas cosas cuando conversábamos y yo iba a tratar a decirle del problema, si insistía iba a tener que dejarla salir. El señor PRESIDENTE.— ¿Iba a tratar de explicarle que era una orden del presidente, en todo caso? El señor PONCE DE LEÓN.— Sí, porque la prensa estaba al acecho y para no complicar más el problema. El señor PRESIDENTE.— Mi coronel, una pregunta más. ¿En esos años se empezó a recoger dinero del SIN, tenía usted conocimiento de eso? El señor PONCE DE LEÓN.— Le digo, cuando yo asumo las funciones, el general me dice que yo me dedicara solamente a lo que es la seguridad personal porque el presidente lo había pedido así y al control de la administración de lo que es la Casa Militar, porque él estaba abocado a lo que el mismo presidente le había pedido, para ver todo lo que es donaciones. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted nunca fue al SIN a recoger dinero por encargo del presidente o del jefe de la Casa Militar? El señor PONCE DE LEÓN.— No, no, no. El señor PRESIDENTE.— ¿Nunca recibió dinero? El señor PONCE DE LEÓN.— No, nunca. El señor PRESIDENTE.— ¿Sabía que había gente que iba a recoger dinero al SIN? El señor PONCE DE LEÓN.— Mi sorpresa fue que desde el 91 han estado recogiendo, la verdad que yo creía que eso venía de las donaciones japonesas, porque se comentaba. Incluso yo cuando viajaba a Japón con el presidente y muchas donaciones le dijeron que querían hacerle y que eso lo tramitara a través de APENKAI. El señor PRESIDENTE.— ¿Entonces, a usted nadie le dijo que hay dinero que viene del SIN que es entregado a otros jefes militares ahí que trabajaban en logística y que ellos hacían obras o hacían donaciones, nunca supo de eso? -24-

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