autorizado, y el general me dice: si él ha autorizado que vamos a hacer, son sus conversaciones,
que lo haga, que lo instale. Pero todavía quedé en la duda, si era una interceptación.
Yo tengo la costumbre cuando voy a hacer algo tiene que ser algo que no va a ser en contra de
esto, yo pienso que la obediencia debida es al superior siempre y cuando estas órdenes estén de
acuerdo a los reglamentos militar de las leyes y la Constitución. Por eso que fui a la asesoría
legal del Palacio y comencé a ver todo lo relacionado en interceptación y leí en la Constitución
que decía el artículo 2.° que toda persona tiene derecho al secreto y a la inviolabilidad de sus
comunicaciones y a documentos privados.
La Constitución no dice si autoriza la persona, entonces me remití al Código Civil, artículo 16.°,
inciso 16 decía: la correspondencia epistolar, las comunicaciones de cualquier género o las
grabaciones de la voz cuando tenga carácter confidencial o se refieran a la intimidad de la vida
personal y familiar no pueden ser interceptadas y divulgadas sin el asentimiento del autor y en su
caso del destinatario.
En base a eso dije, él está autorizando y ya no es una interceptación, pero a pesar de eso también
hablé con un abogado de ahí del Palacio, pero no le dije de eso, si una persona autoriza que le
graben sus conversaciones, qué cosa es le digo. Me sacó esto también, si la persona autoriza
legalmente ya no es una violación.
Ya me sentí un poco más tranquilo, en la noche llegó Huamán, pero el general me dijo da todas
las seguridades, no vaya a ser que vaya a salir nuestras conversaciones, usted sabe el momento
que estamos viviendo. Entonces, fui y comprobé que solamente las líneas que salían de la central
telefónica al cuartito sean las del despacho presidencial.
Después en diciembre cuando me anuncian que me iba de agregado y salgo de Palacio a
mediados de diciembre hasta fines de febrero, regreso y ahí me entero de que ya habían ordenado
que permanezcan dos suboficiales del SIN ahí.
El señor PRESIDENTE.— ¿Habían dos suboficiales del SIN que no estaban dentro del cuadro
de personal de la Casa Militar?
El señor PONCE DE LEÓN.— No estaban dentro del cuadro, pero que el presidente había
dispuesto que estén permanentemente ahí.
El señor PRESIDENTE.— ¿Cuántos años de servicio tuvo usted efectivo y cuánto de techo le
quedaba hasta el momento del 98 cuando lo retiraron?
El señor PONCE DE LEÓN.— Yo tuve 26 años como oficial, me quedaba como 10 años de
techo. Yo estaba en línea de carrera, me presentaba a general.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted como coronel ya se presentaba como general?
El señor PONCE DE LEÓN.— Sí, ya era mi segunda presentada.
El señor PRESIDENTE.— ¿Le truncaron la carrera?
El señor PONCE DE LEÓN.— Sí, me truncaron la carrera.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted ha solicitado que lo reincorporen?
El señor PONCE DE LEÓN.— No, señor, le soy franco, a los dos meses que salí tuve la suerte
de que un compañero me pasó la voz de que estaban buscando a alguien para que trabaje en la
Universidad de Lima, presenté mi curriculum, me llamaron, me contrataron y en el transcurso
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